12 septiembre, 2026

El Santísimo Nombre de María

12 de de septiembre 

El Santísimo Nombre de la Madre de Dios: “María”.

Su santo nombre, como nos lo recordaba el Papa Benedicto XVI en 2009, “está totalmente unido a su Hijo, a Cristo, y… nos da valentía para seguir adelante”, en un mundo que anda sumido “en las tinieblas y en los sufrimientos”. En ese mundo, el nombre de María nos mueve a la contemplación del “rostro de la Madre”.

“El nombre de la virgen era María” (Lc. 1, 27)

Contra lo que alguno podría pensar, no se trata de un asunto trivial, en lo absoluto. Es cierto que el nombre de María, por sus raíces etimológicas y sentido bíblico, recuerda al de Eva, la primera ‘mujer’; sin embargo, lo hace por radical contraste. A diferencia de Eva, quien pecó apartándose de Dios y condenando a sus hijos, María fue hecha ‘Puerta del Cielo’ y mediadora de todas las gracias concedidas a la humanidad.

“María”, en consecuencia, es el nombre que evoca la obra salvadora de Dios. Por eso, quien pronuncia con amor esa sencilla palabra, “María”, sabe que en ella está referido el gran misterio del amor de Dios para con sus creaturas, los hombres.

“¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!” (Lc 1, 42)

El nombre de María, asociado al de Jesús, aglutina todo bien y de solo pronunciarse los temores se dispersan. Por María entró la salvación al mundo y por ella la mujer es devuelta con creces al sitial que le corresponde: el lugar más alto sobre el cielo y la tierra.

Con prodigiosa sencillez, el Espíritu Santo, a través de San Lucas, proclama tamaña verdad para gozo y veneración de todo cristiano: “El nombre de la virgen era María” (Lc. 1, 27).

“Ave, María…”

En el libro El secreto admirable del Santísimo Rosario, San Luis María Grignion de Montfort (1673-1716) relata cómo la Virgen se le apareció a Santa Matilde (896-968), llevando sobre el pecho la salutación angélica escrita en letras de oro. Luego le dijo a la santa: “El nombre de María, que significa Señora de la luz, indica que Dios me colmó de sabiduría y luz, como astros brillantes, para iluminar los cielos y la tierra”.

Desde antiguo, y a lo largo de la historia de la salvación, siempre hubo un respeto especial por la manera como una persona es “nombrada”. El nombre que identifica a una persona es considerado como algo lleno de significado, tal y como la Madre de Dios dejó en claro a Santa Matilde.

El nombre, imagen de la persona

El Catecismo de la Iglesia Católica (nn. 2158-2159) señala lo siguiente: “El nombre de todo hombre es sagrado. El nombre es la imagen de la persona. Exige respeto en señal de la dignidad del que lo lleva… El nombre recibido es un nombre de eternidad. En el reino de Dios, el carácter misterioso y único de cada persona marcada con el nombre de Dios brillará a plena luz”.

En consecuencia, si el nombre de todo hombre o mujer merece respeto, con mayor razón los cristianos estamos llamados a honrar los santos nombres de Jesús y de María.

Así lo ratificaba el Papa Emérito Benedicto XVI:

«En el calendario de la Iglesia se recuerda hoy el Nombre de María. En ella, que estaba y está totalmente unida al Hijo, a Cristo, los hombres han encontrado en las tinieblas y en los sufrimientos de este mundo el rostro de la Madre, que nos da valentía para seguir adelante…

… A menudo entrevemos sólo de lejos la gran Luz, Jesucristo, que ha vencido la muerte y el mal. Pero entonces contemplamos muy próxima la luz que se encendió cuando María dijo: "He aquí la sierva del Señor". Vemos la clara luz de la bondad que emana de ella. En la bondad con la que ella acogió y siempre sale de nuevo al encuentro de las grandes y pequeñas aspiraciones de muchos hombres, reconocemos de manera muy humana la bondad de Dios mismo. Con su bondad trae siempre de nuevo a Jesucristo, y así la gran Luz de Dios, al mundo. Él nos dio a su Madre como Madre nuestra, para que aprendamos de ella a pronunciar el "sí" que nos hace ser buenos» (Homilía del Santo Padre Benedicto XVI, Fiesta litúrgica del Dulce Nombre de María, sábado 12 de septiembre de 2009).

¡Que el nombre de María no se aparte jamás de nuestros labios, de nuestra mente y corazón!(ACI Prensa)

10 septiembre, 2026

San Nicolás de Tolentino, Patrono de las Santas Almas del purgatorio

10 de septiembre 

San Nicolás de Tolentino

Sacerdote y místico italiano

Patrono de las Santas Almas del Purgatorio 

Cada 10 de septiembre la Iglesia Católica celebra a San Nicolás de Tolentino (1245-1305), fraile, sacerdote y místico italiano; el primer miembro de la Orden de San Agustín (agustinos) en ser canonizado.

Con la protección de San Nicolás de Bari

Nicolás nació en 1245, en San Angelo, Pontano (Italia). Se dice que su madre, habiendo llegado a cierta edad, no había podido concebir. Por ese motivo, junto a su esposo, salió en peregrinación al Santuario de San Nicolás de Bari, para pedir la gracia de salir encinta.

La mujer, que amaba profundamente al Señor, prometió que si Él le concedía tan inmenso favor, ella le entregaría con gusto a su hijo para que sea sacerdote. Dios, que mira con compasión a quienes piden con fe, le concedió a la mujer la bendición de salir embarazada.

Llegado el tiempo, nacería un robusto niño al que bautizaron con el nombre de ‘Nicolás’, en honor a su santo patrono. Los años pasaron y mientras Nicolás crecía corporalmente, también iba creciendo en él una singular afinidad a las cosas de Dios y a los temas espirituales. A pesar de su juventud, el jovencito aprendería a dedicarle más tiempo a la oración del que podría esperarse de cualquier niño de su edad.

Un pequeño de corazón inmenso

A Nicolás le gustaba pasar el tiempo hablando con Jesús, algo que fue alentado siempre por sus padres. El niño escuchaba con entusiasmo la Palabra de Dios y se deleitaba con las buenas lecturas. Además, despertó en él una sensibilidad peculiar frente al que sufre. Una de las cosas que más disfrutaba era llevar a su casa a alguna persona en necesidad que encontraba en el camino y compartir la mesa familiar con ella.

Ya de adolescente, después de escuchar el sermón de un fraile ermitaño de la Orden de San Agustín, Nicolás decidió renunciar al mundo y hacerse agustino. Pronto sería aceptado en el convento de los ermitaños del pequeño pueblo de Tolentino. Realizaría su profesión religiosa antes de cumplir los 18 años; y, en 1271, sería ordenado sacerdote en el convento de Cingoli.

Tolentino

Nicolás permanecería en Tolentino los siguientes 30 años de su vida, hasta que Dios lo llamó a su presencia.

Allí predicó en las calles, administró los sacramentos a la población y visitó asiduamente el asilo de ancianos, el hospital y la prisión; pasó largas horas en oración y cuando no, era porque se había sentado en el confesionario, para atender las necesidades espirituales de la gente. Ante todos se hizo evidente que el buen fraile agustino vivía con sencillez y ascetismo; y como hombre desapegado a las cosas de este mundo, los ayunos y pequeños sacrificios corporales no le eran extraños.

A San Nicolás se le atribuyen muchísimos milagros, tanto en vida como post mortem. Cuando por gracia de Dios obraba alguno, pedía a quienes lo habían presenciado que guardaran reserva y no comenten nada a nadie: “Denle las gracias a Dios, no a mí", solía decir.

Las almas del purgatorio

Los fieles, impresionados por las conversiones que se producían gracias al testimonio de vida del santo, le pedían constantemente que orara por las almas de quienes habían muerto sin estar listos para participar de la gloria de Dios. Esta tarea fue algo que Nicolás siempre hizo con diligencia y responsabilidad. Nicolás sabía que quienes morían sin haber purgado sus pecados no podían ingresar al cielo, y por ello necesitan la ayuda y solidaridad de quienes, permaneciendo aún en esta vida, pueden rezar e interceder por ellos.

Esto habría de ser para el santo una suerte de misión: salvar almas del purgatorio.

No en vano le valió, muchos años después de su muerte, que la gente empiece a llamarlo “patrón de las santas almas” o “protector de las ánimas del purgatorio''.

Según cuentan los agustinos, una noche, Nicolás estaba durmiendo en su celda cuando oyó la voz de uno de sus compañeros frailes, fallecido recientemente. El fraile le dijo a Nicolás que estaba en el purgatorio y le pidió que celebrara la Eucaristía por él y por otras almas que estaban allí, para que fueran liberadas por la misericordia de Cristo. Después de que Nicolás celebrara la santa misa por esta intención durante siete días, el fraile volvió a hablarle, esta vez para darle las gracias y asegurarle que muchas almas, incluyendo la suya, ahora estaban con Dios.

Los panecillos milagrosos

A San Nicolás de Tolentino también le tocó soportar dolores y situaciones muy duras. El fraile padeció por varios años de fuertes dolores de estómago, y por algunos períodos su salud se quebró completamente. Un día, estando gravemente enfermo, se le apareció la Virgen María y le dio ciertas instrucciones, con las que al final se obraría un milagro. La Madre de Dios le dijo que se hiciera de un trozo de pan, lo mojara en agua y se lo comiera, y que si lo hacía obedientemente, ella curaría sus dolencias -existe otra versión del relato que señala que fue la misma Virgen quien le dio de comer trocitos de pan-.

Así, Dios curó a San Nicolás gracias a la intervención de la Virgen. A partir de estas experiencias, el santo empezó a bendecir trozos de pan y dárselos a los enfermos. A través de este sencillo gesto, muchos quedaron curados.

Como recuerdo de aquellos milagros, el día de la festividad de San Nicolás se preparan los “panecillos de San Nicolás” los cuales son compartidos entre los devotos.

Los brazos de San Nicolás

San Nicolás murió el 10 de septiembre de 1305 y fue enterrado en la iglesia del convento de Tolentino, su hogar por más de tres décadas.

En 1345, sus restos fueron exhumados y su cuerpo fue hallado incorrupto. Este fue expuesto públicamente y se decidió que le fueran amputados los brazos para que sirvan como reliquias. Se asegura que en el momento de la amputación los brazos del santo sangraron profusamente, tal y como si estuvieran siendo separados de una persona viva.

Un siglo después de aquel acontecimiento se produjo otro milagro con los restos del fraile: los relicarios que contenían sus brazos fueron abiertos, siendo que estos aparecían en perfecto estado de conservación y empapados en sangre.(ACI PRENSA)

06 septiembre, 2026

San Zacarías, padre de Juan el Bautista

 SantoDelDía 🙏 En medio del desánimo de su pueblo, se atrevió a anunciar la  esperanza. San Zacarías vivió en el siglo VI antes de Cristo, de la tribu  de Leví, y regresó


06 de septiembre

San Zacarías

Padre de Juan el Bautista

Uno de los profetas menores, a quien se atribuye el libro que lleva su nombre.

Yahveh se valió de Zacarías y Hageo para animar a Zorobabel, al sumo sacerdote Jesúa y a los exiliados que habían regresado a terminar la reconstrucción del Templo de Dios, aun cuando todavía estaba en vigor una prohibición del gobierno persa. 

La profecía de Zacarías contiene mensajes que pronunció con ese fin durante un período de dos años y un mes.

Según la interpretación cristiana, una de las profecías mesiánicas que recogería el libro de Zacarías en el capítulo 11:12-13 haría referencia al precio (treinta piezas de plata) que los sacerdotes principales ofrecieron a Judas por entregarles a Jesús. Ver el Evangelio de Mateo en el capítulo 26 y versículo 15.

En otra de las profecías de Zacarías (14:4-5 sobre la llegada del día del Señor) se dice que el monte de los Olivos se separaría en dos y se allanaría, como el valle del Hinón se allanó por un terremoto que ocurrió en tiempos de Ozías (o Azarías), rey de Judá que reinó desde el 809 al 759 a. C. 

En el registro de terremotos anteriores al siglo xx cristiano, hay uno datado en octubre del 759 a. C. en Israel, y tal año es precisamente el último año del reinado de Ozías en Judá. En fecha hebrea era el año 3002 de la Era Hebrea que comenzó un 7 de octubre, el mismo día y mes de ese terremoto en Israel.(ACI Prensa).

Domingo 23 (A) del tiempo ordinario

 Siguiendo el Evangelio: Jesús y sus discípulos

Domingo 06 de septiembre 

Domingo 23 (A) del tiempo ordinario 

Texto del Evangelio (Mt 18,15-20): En aquel tiempo, Jesús dijo a los discípulos: «Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos. Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano. Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.

»Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».

……………………

«Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él»

Prof. Dr. Mons. Lluís CLAVELL

(Roma, Italia)

Hoy, el Evangelio propone que consideremos algunas recomendaciones de Jesús a sus discípulos de entonces y de siempre. También en la comunidad de los primeros cristianos había faltas y comportamientos contrarios a la voluntad de Dios.

El versículo final nos ofrece el marco para resolver los problemas que se presenten dentro de la Iglesia durante la historia: «Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18,20). Jesús está presente en todos los períodos de la vida de su Iglesia, su “Cuerpo místico” animado por la acción incesante del Espíritu Santo. Somos siempre hermanos, tanto si la comunidad es grande como si es pequeña.

«Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano» (Mt 18,15). ¡Qué bonita y leal es la relación de fraternidad que Jesús nos enseña! Ante una falta contra mí o hacia otro, he de pedir al Señor su gracia para perdonar, para comprender y, finalmente, para tratar de corregir a mi hermano.

Hoy no es tan fácil como cuando la Iglesia era menos numerosa. Pero, si pensamos las cosas en diálogo con nuestro Padre Dios, Él nos iluminará para encontrar el tiempo, el lugar y las palabras oportunas para cumplir con nuestro deber de ayudar. Es importante purificar nuestro corazón. San Pablo nos anima a corregir al prójimo con intención recta: «Cuando alguno incurra en alguna falta, vosotros, los espirituales, corregidle con espíritu de mansedumbre, y cuídate de ti mismo, pues también tú puedes ser tentado» (Gal 6,1).

El afecto profundo y la humildad nos harán buscar la suavidad. «Obrad con mano maternal, con la delicadeza infinita de nuestras madres, mientras nos curaban las heridas grandes o pequeñas de nuestros juegos y tropiezos infantiles» (San Josemaría). Así nos corrige la Madre de Jesús y Madre nuestra, con inspiraciones para amar más a Dios y a los hermanos.(Evangeli.net).

05 septiembre, 2026

Santa Teresa de Calcuta, Fundadora de las Hnas de la Caridad

 Santa Teresa de Calcuta, ruega por nosotros! 🙏 El 5 de septiembre  celebramos a Santa Teresa de Calcuta, llamada por el Papa Francisco como  una "generosa dispensadora de la misericordia divina". La

05 de septiembre 

Santa Teresa de Calcuta 

Fundadora de las Hnas de la Caridad

Santa Teresa de Calcuta, nacida como Agnes Gonxha Bojaxhiu en la actual Skopie, Macedonia del Norte, es recordada por dedicación durante más de 45 años a atender a los "más pobres entre los pobres", los enfermos, huérfanos y moribundos, al mismo tiempo que guiaba la expansión de su congregación, en un primer momento en la India y luego en otros países del mundo.

Agnes descubrió su vocación desde temprana edad, y a los 18 años ya había decidido que estaba destinada a la vida religiosa. Cambió su nombre a «Teresa» en referencia a la santa patrona de los misioneros, Teresa de Lisieux.​ 

Si bien dedicó los siguientes 20 años a enseñar en el convento irlandés de Loreto, comenzó a preocuparse por los enfermos y por los pobres de la ciudad de Calcuta. Esto la llevó a fundar una congregación con el objetivo de ayudar a los marginados de la sociedad, primordialmente enfermos, pobres y personas que no tenían hogar.

En la década de 1970 era conocida internacionalmente y había adquirido reputación de persona humanitaria y defensora de los pobres e indefensos. 

Obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 1979 y el más alto galardón civil de la India, el Bharat Ratna, en 1980, por su labor humanitaria. 

A ellos se sumaron una decena de premios y reconocimientos de primer nivel, tanto nacionales como internacionales.

En 1983 su salud comenzó a deteriorarse, sufriendo dos ataques cardiacos, neumonia, malaria, una caida que le causó la fractura de la clavícula . 

La santa Madre Teresa de Calcuta falleció el 5 de septiembre de 1997 a los 87 años,​ a causa de un paro cardíaco, después de amanecer con fuertes dolores de espalda y problemas respiratorios.(ACI Prensa).

San Lorenzo Justiniano, Obispo

 

 Santoral de hoy, 5 de Septiembre • San Lorenzo Justiniano San Lorenzo nació  en Venecia en 1381, y desde niño abrigó el deseo de ser santo. Cuando tenía  diecinueve años sintió el


05 de septiembre 

San Lorenzo Justiniano Obispo

Patriarca de Venecia

Martirologio Romano: En la ciudad de Venecia (hoy Italia), san Lorenzo Giustiniani, obispo, que ilustró a esta Iglesia con su doctrina de sabiduría eterna (1456).

San Lorenzo nació en Venecia en 1381, y desde niño abrigó el deseo de ser santo. Cuando tenía diecinueve años sintió el llamado de Dios para consagrarse de manera especial a su servicio, y por revelación divina se entregó enteramente a la búsqueda de la ciencia y el amor de Dios. La fuerza de su resolución para seguir el tortuoso camino de la cruz quedó demostrada en la rigurosa severidad con que trataba a su cuerpo y la constante dedicación de su mente a los asuntos de la  religión.

En 1406, el santo recibió la ordenación sacerdotal. El fruto de su espíritu de plegaria y penitencia fue el conocimiento profundo de las cosas espirituales y los caminos interiores de la virtud, así como una gran destreza y una enorme prudencia en la dirección de las almas. Poco después de su ordenación fue nombrado preboste de San Jorge y, para instruir a sus discípulos, sólo trataba de inculcarles la más sincera humildad.

En 1433, el Papa Eugenio IV nombró a San Lorenzo para la sede arzobispal de Castello, una diócesis que incluía parte de Venecia. Lo mismo como  religioso que como prelado, fue admirable su piedad sincera hacia Dios y la grandeza de su caridad hacia los pobres.

San Lorenzo dejó algunos escritos ascéticos muy valiosos; tenía setenta y cuatro años cuando escribió su último trabajo, titulado "Los Grados de Perfección".

San Lorenzo falleció el 8 de enero de 1455, pero su fiesta se celebra en este día, en el que recibió su consagración. (Catholic.net)

04 septiembre, 2026

San Marcelo, mártir

 4 de Septiembre: 👇🏼 «SAN MARCELO» Marcelo (f. 177), fue mártir en  Chalon-sur-Saône. Venerado como santo por la Iglesia católica, se conmemora  el 4 de septiembre. El 16 de enero, se celebra

 04 de septiembre 

San Marcelo

Mártir

Martirologio Romano: En Chalons-sur-Saone, en la Galia Lugdunense, san Marcelo, mártir (s. III-IV)

Etimología: Marcelo = pequeño martillo, del latín

La matanza de los mártires de Lyon, con el obispo San Potino a la cabeza, tuvo lugar durante la persecución de Marco Aurelio, en el año 177. Fue por entonces cuando Marcelo, un sacerdote, recibió un aviso del cielo como dice su "passio" y consiguió escapar de la muerte y refugiarse en Chalon-sur-Saône.

Ahí recibió hospedaje por parte de un pagano y, en cuanto Marcelo vio que su benefactor quemaba incienso ante las imágenes de Marte, Mercurio y Minerva, se propuso demostrarle su error y tras una serie de pláticas, le convirtió al  cristianismo.

Cierto día, Marcelo emprendió un viaje hacia al norte y en el camino se encontró con la comitiva del gobernador Prisco, quien le invitó a un banquete en su casa. Marcelo aceptó en convite y se trasladó a la casa del gobernador; pero al caer en la cuenta de que Prisco y sus invitados se disponían a realizar algunos ritos  religiosos paganos, se disculpó de tomar parte en la celebración, porque él era  cristiano.

Semejante declaración causó estupor entre los presentes que, indignados, se precipitaron sobre el sacerdote para matarle ahí mismo, mediante el feroz procedimiento de atarle a dos troncos de árboles jóvenes doblados y mantenidos en tensión para que, al soltarlos, desmembraran al mártir.

El gobernador ordenó a Marcelo que hiciese un acto de adoración ante una estatua de Saturno y como el sacerdote se negó rotundamente, Prisco ordenó que le mataran sin recurrir al procedimiento de los arbolillos jóvenes, porque era demasiado rápido. En consecuencia, se llevaron a Marcelo a las orillas del río Saône, lo enterraron hasta el pecho en la tierra apretada y ahí le dejaron, inmovilizado y abandonado a su suerte. A los tres días, murió de hambre y sed.

Alban Butler menciona, junto con San Marcelo, al mártir San Valeriano, a quien se nombra el 15 de septiembre en el Martirologio Romano. Se dice que Valeriano huyó de la prisión al mismo tiempo que Marcelo y que fue decapitado por causa de la fe en Tournus, cerca de Autum.(Catholic.com).