El padre Axelrod ha roto la barrera física de la palabra hablada con la comunicación mediante el lenguaje de los signos
Por: Jorge Enrique Mújica, LC | Fuente: actualidadyanalisis.blogspot.com
«La mayor parte de las personas considera la condición de sordo y
ciego como algo indescriptible, impensable, inimaginable. Para mí se ha
convertido en un nuevo modo de vivir que me ha ofrecido una nueva
dirección. Hay ciertamente frustraciones a superar pero también muchas
alegrías experimentadas y muchos nuevos retos. En un cierto sentido mi
condición de sordo y ciego se ha convertido en la lección más importante
de mi vida». Son “palabras” del padre Cyril Axelrod, un anciano
sacerdote católico que reside en Londres, Inglaterra, donde desarrolla
su ministerio pastoral entre personas que, como él, no oyen ni ven.
Nacido en Sudáfrica en 1942, fue en aquellas tierras donde Cyril conoció en primera persona qué era la discriminación.
La juventud de Cyril estuvo acompañada por el creciente desarrollo
del síndrome de Usher, una enfermedad de origen genético que se
manifiesta gradualmente hasta llegar a la pérdida completa e
irreversible del oído y de la vista. Esa experiencia, más que
frustrarle, le enseñó que había muchas personas que necesitaban amor…
Con el añadido de que había un modo de comunicación especial para
hacérselos sentir.
Desde que fue ordenado sacerdote se ha podido dedicar a llevar un
testimonio de aliento a miles de personas creyentes a quienes a podido
acompañar y fortalecer en la fe. «No es sólo un maravilloso ejemplo de
poder de la fe sino también del hecho de que nunca ha visto en su
sordera o ceguera una invalidez», dice Nicole Clark, responsable del
«National Committee for Deaf and Hard of Hearing», instituto de la
Conferencia Episcopal Australiana.
El padre Axelrod es un testimonio del amor convertido en superación:
ha roto la barrera física de la palabra hablada con la comunicación
mediante el lenguaje de los signos. Y es que tiene una viva motivación:
su fe en Cristo como sacerdote que le hace experimentar eso que san
Pablo expresó con su “¡Ay de mí si no evangelizare!”.
El P. Axelrod se ha reunido 3 veces con un Papa. La primera vez fue
en 1971, sólo unos meses después de su ordenación sacerdotal, cuando su
enfermedad aún no había afectado su vista. Padre Cyril recuerda esta
ocasión, cuando conoció a Pablo VI, en su autobiografía “Y empieza el
viaje” . En el libro, Axelrod dice que cuando el Papa Montini escuchó su
nombre, sonrió y su rostro se iluminó. El Papa al parecer le dijo que
el Obispo Green le había hablado de su ordenación y le confesó que él
era el primer sacerdote sordo que había conocido nunca. El Papa abrazó
Axelrod y le pidió que extender su admiración a su madre por el regalo
que le había dado a la Iglesia. Luego bendijo Axelrod diciendo: “. Id y
predicad el amor de Dios a los sordos” gestos del Papa y sus palabras se
trasladó Axelrod hasta las lágrimas y eran un signo de los prodigios
que Dios había reservado para él, el misionero redentorista concluyó.
En noviembre de 2009 se encontró en audiencia con el Papa Benedicto
XVI, cuando ofreció su testimonio en el marco del Año Sacerdotal.
El 29 de marzo de 2014, durante la audiencia especial concedida por
el Papa Francisco a los invidentes y sordos, el P. Cyril estuvo presente
en primera fila y pudo comunicarse con el Papa. Al día siguiente visitó
la comunidad de San Alfonso en Roma.
De hecho, el padre Axelrod no sólo ofrece conferencias a lo largo y
ancho del mundo: gracias a los avances de la tecnología el padre Cyril
utiliza internet, concretamente un blog, mediante el cual está a
disposición de las personas que quiere acercarse a él y también de las
que quieren beneficiarse de sus escritos y pensamientos.
La dirección del blog es http://cyrilaxelrod.wordpress.com
Es posible enviarle mensajes de correos a la siguiente dirección cyril@axelrod1.freeserve.co.uk