30 diciembre, 2005

° EL MISTERIOSO BIG BANG Y EL AÑO NUEVO


Por Luis Ernesto Chacón Delgado
"En el principio creó Dios los cielos y la tierra." (Génesis 1,1).

Si alguna vez nosotros hemos levantado la vista hacia el cielo en una noche estrellada, nos sobreviene una especie de éxtasis al contemplar la bóveda celeste y no es para menos, en febrero del 2003 la imagen parvular del universo fue presentada por la NASA. ¿Y cómo fue esto?. El WMAP (Wilkinson Microwave Anisotropy Probe), puso al descubierto esa infancia y con asombrosa precisión nos hizo conocer que las primeras estrellas surgieron sólo 200 millones de años después del Big Bang, esto es; alrededor de 500 millones de años antes de lo que los teóricos pensaban, y pone en evidencia la potencia del Big Bang, cuando se constata que universo tiene 13.700 millones de años.

El creyente, - me incluyo -, en cambio, conoce una explicación clara y sencilla: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra." (Génesis 1,1). El instante de la Gran Explosión es, con toda probabilidad, el momento en que Dios creó de la nada todo lo visible y lo invisible. Así lo hemos internalizando a lo largo de nuestra vida, de manera generacional cuando decimos el Credo “Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra ...(). Dicho de otra manera, las constataciones del campo científico de hoy, dichas desde siempre, de manera sencilla por la iglesia.

Aparte de la confirmación de la data, se ha podido elaborar un mapa más prolijo y minucioso de él, poco después de su nacimiento, confirmándose de esta manera la teoría del Big Bang, la misma que incorpora un nuevo capítulo en la historia temprana del mismo, que ha permitido respaldar la teoría, por la que se afirma que el universo está en proceso de expansión, a una velocidad creciente catapultado por una energía oscura y a la vez misteriosa, a la que ya rastrean un grupo de científicos.

Por comparación con datos de otras observaciones, los astrónomos calcularon de manera precisa parámetros primarios, como su edad, geometría, composición y peso: tiene trece mil millones de años, más - menos uno por ciento, un 4 % de su peso corresponde a átomos, el 23% es materia misteriosa –partículas elementales que quedaron como residuo del Big Bang, presumiblemente no descubiertas– y el 73% es energía oscura. Es geométricamente plano , es decir, que las paralelas no se cruzan en escala cósmica.

Según los científicos, después de la gran explosión; el Big Bang, con la fuerza desencadenada impulsó la materia, extraordinariamente densa, en todas direcciones, a una velocidad próxima a la de la luz. Con el tiempo, y a medida que se alejaban del centro y reducían su velocidad, masas de esta materia se quedaron más próximas para formar, más tarde, las galaxias.

Cerca del límite de esta galaxia, que hoy llamamos Vía Láctea, una porción de materia se condensó en una nube más densa hace unos 5.000 millones de años. Esto ocurría en muchas partes, pero esta nos interesa especialmente. Las fuerzas gravitatorias hicieron que la mayor parte de esta masa formase una esfera central y, a su alrededor, quedasen girando masas mucho más pequeñas.

La masa central se convirtió en una esfera incandescente, una estrella, nuestro Sol. Las pequeñas también se condensaron mientras describían órbitas alrededor del Sol, formando los planetas y algunos satélites. Entre ellos, uno quedó a la distancia justa y con el tamaño adecuado para tener agua en estado líquido y retener una importante envoltura gaseosa. Este planeta es nuestra Tierra.

La tierra que hoy conocemos tiene un aspecto muy distinto del que tenía poco después de su nacimiento, hace unos 4.500 millones de años. Entonces era un amasijo de rocas conglomeradas cuyo interior se calentó y fundió todo el planeta. Con el tiempo la corteza se secó y se volvió sólida. En las partes mas bajas se acumuló el agua mientras que, por encima de la corteza terrestre, se formaba una capa de gases, la atmósfera.

La mayoría de los creyentes (me vuelvo a incluir), saben que ha sido necesaria la intervención especial de Dios para crear la vida, porque ésta no pudo surgir de la materia inerte (nadie puede dar lo que no tiene). Los materialistas, en cambio, sostienen que la vida fue generada espontáneamente, por medio de reacciones químicas que sólo fueron posibles en unas circunstancias determinadas, muy excepcionales.
Nadie ha demostrado jamás que eso haya sucedido, por lo cual esa teoría no pasa de ser una especulación. Nunca se ha producido "artificialmente" ningún ser vivo, ni siquiera un virus, el más sencillo de los seres vivos. Además todos ellos, proceden de otros seres vivos, a través de una larguísima cadena cuyo origen desconoce la ciencia experimental.

En algún momento, de este peregrinaje cósmico, dijo Dios: "Ahora hagamos al hombre a nuestra imagen. Él tendrá poder sobre los peces, las aves, los animales domésticos y los salvajes, y sobre los que se arrastran por el suelo." Génesis 1:26. El hombre es el único ser vivo que es consciente de sí mismo y por lo tanto es el único que puede disponer de sí, libremente. Como dice el Padre Jesuita Jorge Loring - a la sazón, Doctor en Teología, conferencista renombrado y autor de varios libros sobre estos temas: “Es como si de pronto, el científico se hubiera animado a escalar la montaña del saber, y al hacerlo encontrar en su cima, a un sacerdote sentado” . Loring, continúa y dice: “Al surgir el hombre, apareció con él, el pensamiento. El hombre es algo más que un simple animal . En el hombre hay un alma espiritual que no puede venir por evolución de la materia, sino por creación de Dios. El hombre es algo más que el resultado de una evolución biológica”.

Dentro del campo científico, continuaron los hallazgos y hace unos 60 millones de años surgieron los primeros primates. La evolución de los primates produjo el Ramapithecus alrededor de 14 MAAC. Hace al menos 4 millones de años aparecieron los primeros homínidos (los australopithecinos). Finalmente, hace 1.800.000 años surgió en África Oriental el Homo Habilis, capaz de utilizar y fabricar herramientas. La evolución del Homo Habilis generó sucesivamente el Homo Erectus (hace 1.500.000 años), el Homo sapiens (hace al menos 100.000 años) y el hombre moderno (hace unos 40.000 años).

Hoy podemos decir que el hombre más sencillo, no ha necesitado del empleo de grandes laboratorios, telescopios, naves sofisticadas, viajes al espacio exterior, grados universitarios, - muy comunes por este tiempo -, y sólo su fe a confirmado la grandeza de su Creador, la que se ha visto reforzada con lo que se hace en el campo científico. Sigue Loring: “Si pusiéramos en un año la historia del cosmos, el Big-Bang estaría al empezar el primero de enero, y toda la historia del hombre ocuparía tan sólo el último minuto del 31 de diciembre, de este hipotético año en que cada día equivaldría a 50 millones de años. Y Cristo aparecería el 31 de Diciembre a las 11 horas, 59 minutos y 50 segundos.”

Somos también de alguna forma universo, pues Dios nos hizo del barro y sobre el nos dio su influjo. Influjo que significó poseer un alma y un espíritu. El distingo más alto de la creación. Nada ni nadie es portador de esta presea, desde el mas microscópico organismo, hasta el más grande mamífero. Nadie. que hayamos conocido en el pasado, ni estemos por conocer, tiene este privilegio y todo ha quedado registrado como parte de esta odisea espacial. Hemos conquistado la Luna, vamos a la conquista de Marte y sabe sólo Dios, que más se nos ocurra mañana.

En el universo, en este momento nacen y mueren literalmente nuevas y viejas estrellas. Nuevos mundos. Se configuran nuevas constelaciones y galaxias. Los quasares y pulsares están ahí en la profundidad del vasto universo que se expande, y nosotros no estamos perdidos, como en aquella serie televisiva de los años 60 “Perdidos en el espacio”, fascinante para su época, era mi favorita y quizás la culpable de que me interese por la astronomía. Ahora sabemos donde estamos, pero quizás perdimos la brújula, aquí abajo. Hemos conquistado de todo y a todos, pero la mayor conquista del hombre no se ha dado aún: la conquista de sí mismo. Hemos buscado hacia fuera y poco o nada nos ha interesado la búsqueda interior. Si lo hubiéramos hecho, otro sería el cuento en esta nuestra “tienda de campaña”.

“Cada vez que una vieja civilización se desintegró y pereció fue por causas que habían producido un endurecimiento del corazón, contrayendo una depreciación del hombre. Cuando el Estado o un grupo de hombres poderosos empezaba a considerar a la gente como simples instrumentos de su poder; cuando, por reducir a la esclavitud a unas razas más débiles, impidiéndoles la redención por todos los medios posibles, el hombre minaba los cimientos de su propia grandeza, su propio amor a la libertad y a la equidad. Jamás podrá subsistir la civilización a base de un canibalismo, cualquiera que sea. Solo el amor y la justicia pueden alimentar lo que resulta indispensable para que un hombre sea verdaderamente un hombre”, dice el gran Tagore en su “Sadhana o la Vía Espiritual”

Poner nuestra total confianza en Dios, es el mejor homenaje que puede hacerle el hombre en la tierra. Él, es el principio y final de todo. Las tradiciones son importantes para todas las sociedades, pero me sentiría muy mal atribuirle poderes mágicos a unas uvas, monedas, maletas, escaleras, ropajes amarillos entre otras supersticiones. Demos gracias a Dios por todo lo recibido en el año que termina y depositar nuestra plena confianza, intenciones, intereses y esperanzas en Dios; para el próximo basta y sobra. Además no olvidemos al misterioso “Big Bang”, gracias a el estamos acá. Mejor dicho, no nos olvidemos de Dios. Él generó la chispa de la vida. ¡Feliz Año para todos!

______________________________________________
FUENTES:
J. Loring España “PARA SALVARTE” España 2003
Tagore “Sadhana o la Vía Espiritual” Buenos Aires 1998
Enciclopedia “SARPE” de la Astronomía 2004
http://www.catholic.net/
http://www.nasa.gov/


10 noviembre, 2005

Reflexión

El libro de poesía "Reflexión" de Luis Ernesto Chacón Delgado, es una de las sorpresas que, gracias al Fondo Editorial de la Universidad Privada de Tacna, tuvimos la oportunidad de leer con deleite cuando su autor, con la gentileza que lo distingue, nos lo hizo llegar con una simpática dedicatoria, que sólo podía ser de su inspiración.

"Reflexión" significa la búsqueda de un lenguaje y de una temática de vieja data, la continuación de un largo esfuerzo poético de un creador cuyas raíces precisamente no son las de esta tierra y, no obstante, tiene el virtuosismo de los inspirados nuestros. Luis Ernesto Chacón Delgado, inicia su trabajo poético maravillado, anonadado, extasiado por la presencia de una naturaleza que es tanto el universo sideral, como la roca lítica del ande que alcanza su más alta expresión en su amado Machupicchu. Naturaleza que es fuerza, evocadora de un caos primigenio y, a la vez, deseo críptico de desentrañar su misterio.

Recuerdo que cuando tuve la oportunidad de presentar "De la Tierra de Adentro" su primer libro de poesía publicado en Tacna, la lectura de esos poemas en los salones del Club Unión, provocaron entre los asistentes una súbita sensación de desasosiego. Pude darme perfecta cuenta, por la expresión de esos rostros tensos, atónitos, demudados por la secreta emoción de los versos que leía, que asistían sorprendidos a una ceremonia iniciática que los introducía en un mundo poblado de rayos- relámpagos y truenos que crean y destruyen mundos, cimas y abismos que se acoplan, planicies y montañas llenas de luz y de voces profundas hechas de arco iris, violetas y nenúfares. La magia del chamán, de ese sacerdote que es Luis Ernesto Chacón Delgado, obraba su efecto: un estruendoso aplauso coronaba el sacrificio del verbo hecho carne, sentimiento, emoción. La experiencia de ese primer libro que colinda con la experiencia, religiosa, fue un conjuro al regreso mágico, a la alquimia profunda de la palabra, preservando a la poesía en su último dominio sagrado.

Ahora en su libro, "Reflexión", hay, sin embargo, un giro proverbial, una reversión temática que si bien es tendencia! en el primero, es categórica y definitiva en este último. Hay una vuelta del cosmos a la interioridad del ser. No sé si Luis Ernesto es consciente, no de lo que ocurre en ese retorno al ser en su libro, sino más bien de un fenómeno que ocurre en el campo de la filosofía: los primeros filósofos griegos, fueron físicos o "fisiólogos" como prefiere llamar Aristóteles a los presocráticos: Tales de Mileto, Anaxágoras, Anaximandro, Leucipo, Heráclito, entre otros. Estuvieron preocupados por desentrañar los misterios del cosmos y, en tal sentido, la filosofía primera es una Física y no una Metafísica. Con Sócrates, sin embargo, se produce la inversión primera.

Del Cosmos como centro de la meditación se retrotrae a la esencia del ser, del individuo. "Conócete a ti mismo", la conocida sentencia socrática es una clara muestra de esta inversión, y a partir de allí, el conocimiento del individuo se convierte en una obsesión que se paga bebiendo la cicuta en algunas oportunidades o crucificado en otras. Lo dijo Lao Tsé: "Quien conoce el mundo es un erudito, quien se conoce a sí mismo, un sabio". Muchos siglos después, dijo Goethe: "Quien descubre la verdad, quien se descubre a sí mismo e incauto va y se lo cuenta a la chusma, termina en la hoguera o en la cruz". El una incógnita y un imposible. Y en ambos casos, una pasión Inútil.

Y es precisamente este giro temático de Luis Ernesto, el que me subyuga, porque demuestra que dentro del campo de la poesía y, mas exactamente dentro de la filosofía, y luego de aproximadamente un poco mas de dos mil trescientos años, se produce la segunda gran ruptura:la metafísica como componente esencial de la filosofía es puesta en tela de juicio a partir de la crítica precisamente efectuada por G.E. More y Bertrand Russell, durante el primer tercio del presente siglo. Primero por ellos y luego por los integrantes del Círculo de Viena: Rudolf Carnap y Alfred Ayer, incluido el propio Wittgenstein con su propuesta de filosofía analítica. La razón es esta: en casi dos mil años, la filosofía no ha avanzado absolutamente nada si se la compara con otras ciencias como es el caso do la física, la química, la biología, etc. y, no lo ha hecho porque; preocupada por desentrañar los misterios del ser, del absoluto, de Dios, del Alma, el sentido del universo, la trascendencia del mundo, etc. ; se ha tornado Metafísica y se ha abocado al análisis de problemas que no tienen solución.

Así, por ejemplo, el problema del alma que ha sido tratado desde Platón en el siglo IV a. d. C., hasta nuestros días por modernos filósofos se ha metido en el callejón sin salida de la Metafísica, que no explica, que no centra de manera especifica su objeto de estudio, sino simplemente especula. Esta es la razón de la propuesta revolucionaria de una nueva concepción de la filosofía, a la que no le queda sino convertirse en un parásito de la teoría: a la filosofía moderna le compete ahora el análisis lógico; lingüístico y conceptual de los problemas que se plantean en los otros campos específico del saber.

Lo que significa, un adiós a la filosofía tal como antes se la concebía. En otras palabras, los problemas centrales de la filosofía no se elaboran ya en el gabinete del filósofo sino en los laboratorios de los hombres de ciencia. Ya lo había anticipado el filósofo anarquista español Fernando Savater en su libro "Adiós a la Filosofía", escrito en la década de los ochentas, a propósito de un estudio sobre el filósofo rumano E.M. Ciorán.

Y si bien la filosofía ha muerto en términos de metafísica clásica, de preocupación por los problemas que brotan de las entrañas mismas del hombre y se condicen precisamente por eso, con lo que tiene que ver con su existencia, con su alma, con la divinidad, con el otro que somos, con el "extraño" que nos habita, con la agonía de cada día que nos perpetúa, con el amor, que funge con ilusión, pasión, abrazo carnal o quimera existencial. Si la filosofía ha muerto, en estos términos, no hay tiempo para el lamento, porque felizmente nos queda la poesía. Poesía, que puede decir ­lo que está ahora vedado a aquella. Poesía que dice de los graves problemas del hombre. Poesía que por estar hecha de palabras aspira a no significar, sino a ser diciendo.En otras palabras: poesía de un lenguaje que ya no significa y que dice sin decir.

Este es el verdadero valor de los Ciento un cantos de "Reflexión", de Luis Ernesto Chacón Delgado. No pretendo decir que es un libro acabado. Creo ninguno libro, en cierta forma, lo es pero hay un deseo sutil, subliminal tal vez, de profundizar en los misterios de la existencia del hombre y de la divinidad, que nos hace esperar seguramente; otro libro que como este o mejor aún nos lleve al borde mismo del abismo para contemplar mejor lo que somos o lo que suponemos ser.

Juan Torres Gárate
Escritor.

30 octubre, 2005

Mundos Interiores

Estimado Luis Ernesto:

Acabo de leer tus textos y luego de hacerlo; me provoca dejar del lado las elucubraciones sesudas, las opiniones académicas y el rigor analítico al que nos tienen acostumbrados algunos críticos. Si no simplemente, dar rienda suelta a lo me dicta el corazón .

Y bueno, ¿qué pasa cuando uno se conecta con esos “mundos interiores”, como es que has titulado tu libro?. Simplemente la confirmación de que esos mundos interiores dispersos, individuales, complejos, que reflejan las intimidades del “YO”, tienen también un “mundo interior común”, solidario y colectivo, sensible y de compromiso. Y son ellos, los que comparten ese sentimiento, los que seguramente nos sentimos “tocados” en las entrañas de nuestra alma , por tu poesía.

¿Cuál es ese mundo común, que responde al deseo íntimo que muchos tenemos en nuestro mundo interior?. Para responderme sólo tengo que leer algunos de tus poemas:

Soñé en varias noches
Un mundo verde para todos
Uno en el cuál
Respiramos todos aires de paz
Cenamos bocadillos de amor
Sazonados de esperanzas
y postres de almíbar y canela
Mientras luciérnagas titilantes
Hacen coros cantándole a la vida.


Pero también nos recuerdas lo despiadados que somos los humanos, con los demás seres de este mundo, frente a los cuales hacemos gala de nuestra supremacía:

Un perro como tantos a lo lejos
Como lobo aúlla
¿De dolor o soledad?
¿De hambre, de hastío?
Intuyo
Es sed, nada más,
Igual que YO.


Y otra figura poética donde nos muestras al delfín, describiendo su sensibilidad, superior talvez a la de nosotros, los humanos:

Un hombre en la orilla
Se cubre el rostro y llora
Medita el misterio del amor
Más allá entre piruetas y gritos
Delfines, su angelical figura muestran
Yo en tierra-mar
Súbdito feliz
Mi guardia real con delfines
En un mundo de eternos tiernos niños
Medito, sonrío, lloro.

Luis Ernesto, con tus poesías, a muchos nos recuerdas nuestra misión en la tierra, en esta era de acuario, la era de la gran definición por SALVAR LA TIERRA, donde muchos en el mundo, estamos cual “guerreros del arco iris” para salvar a nuestra “madre tierra”, de la voracidad del poder, que cuál demonio, solo le importa extraer los valiosos recursos de las entrañas mismas de nuestro planeta, no importante guerras, invasiones y todo tipo de abuso que genera el poder absoluto de las armas; sin importar tanta vida natural y humana.

He leído con atención algunos textos, que nos recuerdan lo urgente e importante de nuestra tarea:

NUEVO MILENIO
Saturada tierra
Contaminado aire
Mar casi pocilga
Piratas y corsarios
Fenicios y vikingos
Olvidadas barcazas
Izan velas hora
en alguna fosa marina
¿Serán las olas de Tofler?
¿o algún mandato divino?
Cibernéticos enjambres
Rotan por doquier en fiero giro
Rastrean hasta el alma espíritu
Se triza el ozono hecho trizas
¿quienes se salvan al final?
¿Será un esquimal que aborde la nave...
un maya, un mongol, chipibo, aymara, quechua
u bosquimiano?
¿Y el resto?
¡Peor que Hitler!
Y eso se llama
¡Nuevo Milenio!.

Bueno, estimado Luis Ernesto; para concluir este fugaz y superficial comentario de tu libro “Mundos Interiores”, quiero disculparme de ti y de quienes te acompañan por no estar personalmente esta noche. Y agradecer también a mis compañeros del INC, por alcanzarte esta nota.

Para despedirme te confieso que me he esforzado por entender la significación de uno de tus poemas, que me ha llamado mucho la atención, que has titulado simplemente: YO NO SÉ.
Donde hay frases como estas:

Yo no sé
Celebrar a
Vallejo
En un mundo

En su conjunto
De músculos, huesos y cerebros
¡no sé!
Si de alma

Debiese
Haber convertido
Hace rato

En perfecto
Lleno
De Vallejianos
Césares
Que las piedras

Y el cielo
Por sí solas
Escribiesen
Agridulces

Versos
Para luego llover

En poemas
Filosofales
Penetrando

El alma
Y ella le pida al cuerpo
Piedad y bastante.
y

Su nacimiento - muerte - nacimiento
Sean redención y hombre
Que si tanto dolor
Sienten

El mundo
Debió cambiar hace rato
Y no seguir así

Hasta que muera
Retorcido de espasmos
!Señor ministro de salud!

Luego de este texto, me pregunto que acaso tu, eres también de los escritores y poetas que piensan que sin embargo y a pesar de todo, la literatura no sirve parea nada?. Que a veces deviene tan sólo en una vanidad personal, ya que con tanta literatura, no hemos podido cambiar el mundo?. Esta es una pregunta que debemos respondernos todos, los involucrados con el arte de escribir y la afición por la lectura.

Gracias Luis Ernesto, por entregarnos este hermoso libro y desatar en muchos como yo, estas reflexiones y sentimientos. Pues, si por lo menos eso se logra, espero que sí podamos mejorar el mundo.

Gracias otra vez.
__________________
(*)Enrique Riveros Yábar
Promotor Cultural del Istituto Nacional de Cultura; CUSCO - PERU.
26-10-05

11 septiembre, 2005

Reflexión y Ésta es mi fe... ¿Cuál es la tuya?














He aquí; a un poeta intuitivo, tremendamente sensitivo, imprevisiblemente profetico, ecuménico que va más allá de la ecumene, más allá de lo uniiversal, lo total.

Su poesía es como una lluvia que cae en el lago apacible y tormentoso de nuestra sociedad, sus versos son la garúa constante, sonora, melodiosa y rítmica que comienzan a remover la conciencia de un mundo informático, cibernético, sensorial y cada ves más digital.

Se siente en el fondo de los versos tres momentos importantes:Un talento que ha venido al mundo con el destino de ser un hombre colectivo. Un artista que abría de sufrir su talento en un mundo que no quiso que fuera su mundo.Un hombre que fue capaz de construir su propio mundo y que ahora lo difunde, con la responsabilidad y valentía de proponer soluciones a los desesperanzados, desposeídos, a los que ya no creen mas que en lo que sus ojos ven.

Esta amalgama por la que atravesó el hombre ha convertido a Luis Ernesto en un poeta azul: que después de todos los fuegos su llama ya madura y constante toma la coloración de la grandeza, de la risa del cielo, del amor con los ojos abiertos, del canto de una madre a su niño tierno.
Su poesía se toma a veces agnóstica, otras veces gnóstica, algunas son dialécticas, le importa y a veces no le importa el conocimiento, siempre y cuando después de todo exista la capacidad de sentir, de percibir y de reflexionar la realidad como un acto de volver a reflejar lo sentido para digerirlo; es por ello que en REFLEXIÓN se consagra como el paladín de la ternura, el culterano de la esperanza, del combate, el rostro del que cualifico su mundo para ponerlo al servicio de una causa: La humanidad, a través de Dios, por el camino de la vida abierto por el cristianismo del propio Cristo. REFLEXIÓN es como su nombre: el reflejo de las preguntas que nos hacemos a diario, quedamente sin respuestas.

Preguntas que las vamos dejando en el camino y que alimentan la duda y la afasia en los hombres, preguntas tan sencillas y humanas que no las tomamos en cuenta que hacen que aparezcan formas extrañas que consumen el mundo y se agazapan detrás de los instintos, se tragan el llanto sin dolor, en medio de mieles siderales frente a ello, en ese momento aciago, se presenta Luis Ernesto, como un guerrero y dice "¡DETENTE VORÁGINE! YO ME ENTREGO". Pero no se entrega desnudo e infantil cual político recién llegado; se presenta con la profunda fe cristiana que va más allá de los estamentos.

Hay también una definición de la poesía en el canto XCI y describe un tipo de peruanidad en el canto LXXVIII luego magistralmente se despide con una forma de humanidad en el CANTO CI.

En "ESTA ES MI FE... ¿CUAL ES LA TUYA?", su cristianismo es filosófico y no político, sin rencor y sin venganza, sin miedo y sin mortaja proclama su sed y su verdad que ya es verdad, una más para escoger el camino correcto desde siempre, por eso no me cansaré de decir que es Luis Ernesto un guerrero de la fe, cuya arma es la ternura y la esperanza.

Que más se puede descubrir cuando se está casi muerto, casi sin aliento si no es algo como la fe profunda sostenida en un Dios que siempre esta presente, desde el inconsciente hasta el pitecántropo, en el alfa y omega. Que más se puede dar a un hombre que ha caído a las profundidades de la sociedad injusta. Que más puede tener un hombre después de haber saboreado la hiel del prójimo, en los momentos más difíciles y duros de la vida.

No existe algo más alentador que la acción de fe que hace descubrir el camino de salida de la trampa que nos fue llevada (y a veces nos llevamos sin quererlo y otras veces queriéndolo que es más necio). Así es la poesía filosófica de Luis Ernesto.

La técnica y la metáfora es melódica, sencilla, accesible y fácil tiene la forma y el compás de las ondas cíclicas de la frecuencia modulada, cuando se lee un poema da la impresión que una gota de agua hubiera caído en el remanso del corazón cuando esta en reposo, ya sea por su tristeza o por su alegría, esas ondas tocan el fondo por que laten al ritmo de un corazón en estado reflexivo.Una palabra esta ligada a la otra tan dulce y suavemente sin una línea quebrada todos los versos son espiralados y tridimensionales; recorren lo largo, lo ancho y lo alto del espíritu.

Por último, creo definitivamente que Luis Ernesto Chacón Delgado, escribe por que siente y percibe, por que digiere en su ser una manera de ser, una necesidad de la sociedad de realizarse, no es su mano la que escribe es la mano de la colectividad generada, es decir es la mano de Dios.
________________
(*)Númitor Hidalgo
Escritor

07 julio, 2005

DE LA TIERRA DE ADENTRO


LUIS ERNESTO CHACON DELGADO, desde la capital Arqueológica de Sud América, Patrimonio Cultural del Mundo, el Cusco, eleva su voz al infinito y canta a su tierra y a sus Dioses Andinos, y ahí están sus versos al Quwa, (Felino Sagrado), al Illapa (Rayo) y al Apu Ausanqati; asumiendo su rol como hombre andino que recibe el mensaje y luego iniciado canta a la Mama Pacha, a los Awkis y a los Apus, y con sus versos llenos de fe en el nuevo cusqueñismo andino, da calor de nuevo y más vida a la herencia andina, y por fin escuchamos hablar a los mismos dioses de Saqsaywáman, Laqo y Kusilluchayuq, que desde el ukhu pacha comienzan a cantar la historia que la ciencia fue incapaz de ello, y con razón se dice, donde termina ciencia, comienza el arte a descubrir los secretos del mundo y Luis Ernesto, con su libro "DE LA TIERRA DE ADENTRO", llega a tiempo para contar su mensaje, a su pueblo que sediento espera la palabra de los apus y los dioses andinos, en momentos que lloramos la agresión a nuestra Identidad Nacional.

Pero los poemas de Luis Ernesto nos traen este hermoso libro para reencontrarnos por fin con nuestra realidad, porque, en Kusilluchayuq se "abrió el Sésamo Andino" como él dice, y tuvo que llegar Luis Ernesto para contarlo. Creo sinceramente que este poemario, asume plenamente la herencia Inka y Preinka de la Cultura Andina del Cusco y al enfrentarse el autor a los mitos, los interpreta y los descongela para hablar de ellos, y con ellos, gracias a su frondosa creatividad recibimos jubilosos el mensaje andino.

Luis Ernesto, ingresa de esta manera como un clarividente defensor de lo nuestro, de lo Andino y lo Peruano, e ahí el reencuentro con nuestra identidad. Esperamos que siga produciendo estos cantares que aluden al Gran Estado Inka del Cusco. Felicitaciones para el autor. Termino citando algunos hermosos poemas, que a mi parecer reflejan el valor de este precioso libro:

MACHUPICCCHU

Designios superiores te concibieron
te alzaste en la roca misma
en la savia propia de la selva
en el perfume mixto espacial
en la creación salvaje atroz.

La vieja montaña te parió
la vieja montaña tu gente albergó
la vieja monataña tus secretos sabe
siente el bullicio de aquellos aún
los ve caminar, hablar, amar...

El hombre aquél tabicó la amalgama
hizo del cielo su proefecía
de la ubérrima tierra su sustento
del granito su cobijo
bajo el espíritu del sol y la luna.

Vivió su tiempo y se fué
¿A donde, ¿Por qué?
!Dios lo sabe!
!Y mi corazón también!
!Machupicchu, Machupicchu!.

!TAYTACHA! (!SEÑOR!)

Redentor Divino
tu rostro miro
tus espinas también
lacerado tu cuerpo
morada tu piel
gacho tu rostro
humilde tu fin
juraron un día
Patrono hacerte
volcáronse todos
gimiendo implorando
y Tú escuchaste y Tú los oíste
cesó la tierra su epilepsia
la calma volvió
paseáronte de ñuqcho
tus andas llevaron
y todos te aclamaron
grandes y pequeños
extraños y cholos
constreñido el corazón
rodillas en loza
abrazos y rezos
tembló Huacaypata
!gritaron!
!milagro! !milagro!

Luis Barreda Murillo
Dr. en Antropología y Ciencias Históricas, fundador del programa de Arqueología de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco- UNSAAC.

POETA CHACON: RASTREANDO EL CIELO EN LA TIERRA

Cuando, sorpresivamente recibo los nuevos libros del poeta y amigo peruano Luis Ernesto Chacón Delgado, la nostalgia por la desaparición de física del gobernador Calderón a principios del reencuentro con la democracia, me deja horas de inaudible crítica a quienes de tanto hablar de integración han olvidado la esencial, aquella que es base y centro de todo encuentro: la cultura y sus múltiples formas que nos identifican entre iguales con axiomas de auténtica convivencia.

En ese tiempo del visionario gobernador Calderón recibimos a Chacón y surgió mi poema “Los poetas cusqueños ” que leí para él y que devolvió generosamente impreso en la contratapa de uno de sus libros, después de relectura en el Salón de las Américas de la Ilustre Municipalidad de Cusco-Perú. Son gestos que crean más lazos que un largo discurso mesiánico.

El poeta Chacón es un buscador auténtico de identidad, su poética de metro corto tiene el relumbre de sus ancestros guardadores de secretos ante el invasor hispano; hay un cierto críptico devenir en su vuelo, no abusa de la palabra y la contrae para dejar en el lector cierta completación simbiótica.

En el poemario “Reflexión”, los 101 cantos mezclan imagen de hombre y de Dios en constante buscarse mediante claves: “decidí mientras el llanto /del firmamento se arrastraba.”; la muerte es una estancia intangible: “andamos calzados de todo/ menos de la muerte /Yo siempre la pienso..”. Cuando afirma que “el velo del templo/ ya se rasgó/hace mucho tiempo...”estamos frente a un creador que avanza en lo que llama nuestro Osvaldo Lira llama “causalidad eficiente”.
Y cuando el mismo intelectual chileno aludido se refiere al tiempo en que el escritor descubre o devela su “paradigma” surge este hermano peruano y encarece mejor su visión para escribir: “...(canto 53) No sé si vivo/en el laberinto que me he fabricado / o si más bien lo descubro/hecho por otro/Como fuera /al otro /lo acabo de hallar...”. Este redondo canto prueba la profundidad existencial en el que se debate; y así como en anillos repensados va destejiendo nuevos motivos encadenados a la causa primera: por ejemplo “mi madre me sabe niño/ Y me sabe todo...”

Chacón Delgado lo entrecruza todo en un definir “...La risa y el llanto tras de sí /se fueron a buscar / su cuerpo ...”.También establece verdaderas antinomias que se amarran conceptualmente: “El todo lo siento como nada...”, “La gran vía es láctea /saltaremos algún día/hacia otra...”.

Desde otros ángulos más entitativos refuerza su idea de causalidad primera y primaria: “la verdad es como la vida / una sola...”. Y la estatura humana queda ensimismada y arrobada ante la eternidad del génesis: “un hombre habla entre signos de espasmos ...”

Su otro libro es más pedagógico como testificador. Su título lo contiene inocencia propia de revelación teológica: “ESTA ES MI FE ... ¿CUAL ES LA TUYA?”. Siguiendo este plano, viene al caso lo que nuevamente nuestro Osvaldo Lira escribe: “...la grandeza del Creador humano solo puede ser comprendida en sus exactas dimensiones a la luz de su causa inmediata y exhaustiva que es el Creador Divino ...”.
Por eso, este nuevo libro de Chacón tiene un goce de descubrimiento para el autor. A ratos, sus cantos, ya metro crecido, son simplemente llamados educativos, proverbiales, que bien podrían leerse en alta voz en la hora del Sermón o la Liturgia. El poeta, en suma descubre su segunda escritura más allá de la razón y la peripecia intelectual, más cerca de la fe y el nuevo hallazgo de vida. Seguramente, cuando reciba otra obra de este amigo creador la luminiscencia de su fe habrá sellado nuevos recodos, pero rastreando otra vez, esta vida de preces y hieles.

Alberto Carrizo Olivares
Poeta y Escritor
(La Estrella de Iquique-Chile
01-06-99)

Sol En La Noche


La poesía de Luis Ernesto Chacón es un canto a la Naturaleza, un retablo de ideas místicas y cosmológicas. Canta Pachamama en su manifestación clarividente: el Sol, los colores, los cóndores, los giros cósmicos, los árboles, los Apus, los surcos, los muros milenarios, el agua, la fauna y la flora de su tierra, en fin toda la creación divina aparece en su voz lírica como la resonancia del viento.

Su lenguaje es expresión mítica. En leyendas mágicas, este su nuevo libro traduce luminosas maravillas y pregunta por misterios como el génesis del mundo y celebra la vida y los valores de alma.

Su alentador anhelo, ideal de vida superior y aspiración espiritual verdadera, es una utopía constante que transfitura las imágenes de los rincones andinos y adquiere dimensiones trascendentales. Tambomachay, "gloria en piedra y agua", es un "portal de energía". Sacsayhuaman, "leyenda con realidad de roca", la vicuña en un "querubín", la laguna es "un cristal fundido por Dios"; el maíz, "menú de los dioses"; el arco iris "luciérnaga del día fértil".

Los cantos de Luis Ernesto Chacón nos enseñan los dulces sueños del cielo y de los valles, los secretos de la noche y el misterio de los Apus encantados. Con su poesía, aprendemos el habla mágica del Ollataytambo, potestad de la Naturaleza, quien con su espíritu portentoso se une a la tierra en una fiesta universal de luz. Con el poeta Luis Ernesto Chacón recordamos el primer Rey Inca, el Wiracocha y sentimos nostalgia del esplendor de aquella mañana del Imperio y esperamos el emisario de Dios que vendrá a redimir a su pueblo.

Por la magia de sus versos, el paisaje enciende luceros que evocan los misterios del origen, la gloria de los ayeres y la esperanza de resurrección.

Lectores amigos, los invito a reaprender con Luis Ernesto a venrar a el Sol. Reaprender a mirar luces celestiales con los ojos del espíritu y a reconocer en ellas la esperanza de su Fuente de Vida; sus rayos iluminan a todos los seres; sin escoger a ninguno en especial. Careceremos de ese aprendizaje de sentir en la luz solar los fluidos benevolentes del padre de la humanidad.

¡"Pobres los hombres de ahora
que faltos de sí
te miran y no te comprenden"!

Inspirado en los ideales superiores del alma, el poeta celebra la vida y los encantos. Bebe en la naturaleza la esencia del vuelo místico y comprende que todo expresa el cielo y vuelve al cielo como el árbol de la vida.

"Muevo el mundo de arriba y veo la luz
Apago los ojos cada noche y palpo vida"

Todo conspira a la realización sublime el llanto de las nubes, el escenario de las maravillas andinas, las visiones sagradas y el universo mágico. Por esa armonía tan imprescindible y por la oportunidad de vivir ese reino de magnitudes que tanto anhelamos, Chacón declara: "vivo mi fe por ustedes". Su utopía de reconstruir la vida y volar por las alturas: Estrella, "una señal hazme y a tí me voy"

Unámonos a las aspiraciones sublimes de esta poesía que nos celebra la vida y enseña a vivir y a reconstruir el nuevo Tahuantinsuyo sobre los basaltos de la conciencia reformada.

Marcio Catunda
Poeta y Diplomático Brasileño

Tempus

Tempus: El hombre cara a cara de sí mismo


Quiero empezar; indicando que lo que pido, es el hombre sin, ángel de la Guarda a la derecha, ni Demonio a la izquierda. El hombre cara a cara de sí mismo; que le duela el pecado por haberse ofendido a sí mismo; que le resuene toda la naturaleza en su intimidad; atónito i complejo; mas hombre que persona.

Y hablando sobre la poemática palabra de Luis Ernesto Chacón Delgado, es resonancia profundamente humana, transpira mucho más que ilusiones o sueños, melancolías almibaradas i sentimientos destemplados. I es que esta poesía es un canto, que se eleva hasta la altura del hombre, para quedarse con él, pues no existe más altura hasta donde este sube, con su obra poética.

Así, sin nichos, ni pedestales, ni altares, es el hombre que ha vivido a la intemperie cerca de la naturaleza i así es su canto. Cosmorama humano, sin intrigas, ni ensoñaciones pueriles.
Cirugía exacta. Quirófano a donde llega la vida, para ser operada con el bistu­rí de la palabra. Va del trajín diario, al ajetreo interior, con la mis­ma simplicidad que la piedra al hundirla en di agua. Nada se esconde a su voz, es poesía sin reposo, verbo humanísimo i por humano trascendente.

Toma de conciencia humana, que es como calzar zapatos ajustados pa­ra saber que posee pies y callos de tanto andar perdidos por los caminos de la vida. Que nadie definitivamente anda recto, que todos, quien más quien menos, se da sus curvas.
Total testimonio sin rebuscamientos, sin idolatría a las palabras, sinceridad sin sueldo mensual; muestrario abierto, porque es él el primero en hablarnos sin antojos, ni aspavien­tos, de sí mismo.

En su libro "Tempus", nos muestra todas las llagas en superficie, para que las sane Dios. Su poesía nace de las honduras de esa vida vivida; i de esa visión, de madurez significativa. Que no todo es formal en ella, que algo más nos agusana con su lectura, que ya se han paseado bastante el optimismo i el progreso de los pueblos, como una promesa, despojándose de todo, menos de hombre i palabra. Aprehende sus bondades i sus quejas, que todo lo que de veras vive en el corazón, está en verso está en verseo.

Su poesía respira por su herida más honda i es que Luis Ernesto Chacón Delgado, herido está de humanidad, de ésa única que lleva el hom­bre, sobre sus espaldas como cargamento de explosivos. Hay que volver la cara a la poesía de Luis Ernesto, para encontrar el genuino pensamiento hispanoindio. Poeta adolorido por todos los golpes, que aún se dan en la carne i con las ideas de sus prójimos, que por próximos, en el se encar­nan i con el luchan por un "tiempo" que pudiendo ser de otra manera, es tiempo de atrincherarnos, antes que la muerte nos madrugue. "Tiempo para escribir en las páginas de la vida”.

A Luis Ernesto Chacón Delgado, no le importa morir estrangulado por su propia voz i pedirá el auxilio para que el prójimo esté en paz, con su amor rústico de hombre que suda para merecerlo. Simple es lo sagrado; la unción de la poesía serena, en­raizado en la vida palpitante, de sueño i sal. Luis Ernesto Chacón, tiene su vida y su palabra, tan insitas en él, que su fe en esta concreción metabólica de conciencia, perdurara en su vocación poética.

NEGRO ACEITE

Oloroso
mortecino
grasiento negruzco
aceitoso y oleoso
¿cuántas guerras en tu nombre?
¿cuántas muertes sin contar?
¿cuántas rapiñas tras tus entrañas?
¿cuántos mundos encontrados?
tienes el color del luto
latente muerte
está en tí
mueves el mundo
para todos
tu oro han logrado
y éso lo sabes Tú
lloverá otra vez
azufre
de los cielos
y de pronto los medios
"war en the middle east...
war in Irak...
y dicen que no saben
el por qué
pero Tú
sí.

HOMBRE

Si tu fantasía
tuviese por un segundo
el descalabro de la noche
no sabrías tu mañana nunca
si en el próximo segundo
tu vida tendría vida
más allá de la muerte
que fabricas y
tus insatisfechas ansias
de dolor destrucción y muerte
otro sería el cuento
otro
serías tú.

¿SIN TU SANGRE?

Miserable criatura
insolente e irreverente
que no tiene cara
de atreverse
a mirar
Señor
Tu rostro.
______________
(*)Luz Samanez Paz
Presidenta de la ASOALPO
Periodista, poeta y escritora.

MUNDOS INTERIORES: RASTREO ENTITATIVO DEL TESTIFICANTE POETA LUIS ERNESTO CHACON DELGADO


MUNDOS INTERIORES

RASTREO ENTITATIVO DEL TESTIFICANTE POETA LUIS ERNESTO CHACON DELGADO

"...El tiempo del mundo desembocará un día en el instante de la Eternidad...". Jacques Maritain, maestro y promotor de la Fe ofrece al poeta las razones de sus atisbos misteriosos y a ratos inexplicables del proceso creador en la dimensión de creatura. El llamado "doble plano de los misterios"; los absolutos y los relativos, es el entramado donde se mece la intuición que funda sus ideas, no importa que ello implique sólo -un arañar la eternidad- desde el relativismo.

Según el catedrático chileno Osvaldo Lira, cuando se reconoce el aforismo de que "la operación sigue al ser y el modo de operar al modo de ser, precisamente en el misterio de la poesía que ello ocasione punto por punto con el misterio del ser o del existir...". Esta tesina nos permite inferir aunque el poeta no precisa explicaciones para cubrir los hitos de su creación; tampoco queda entrampado en el alegato del científico o en la negación del filósofo agnóstico. Así, la poesía se convierte en un trance que a veces pareciera "deicidio" (Vargas Llosa), que de todos modos no alcanza la tentativa infinita.

El poeta aprende a vivir con esa angustia existencial que lo conmueve en el momento del cifrado mensaje aprehendido, Y esa dolorosa sensación tiene su lenitivo si descubre básicamente la razón de ser creatura, llevada y traída por un vocerío de runrún cognoscente.
LUIS ERNESTO CHACÓN DELGADO es un poeta que ya descubrió el instinto balsámico para hacer escuchar con serenidad y compromiso sus "interiores" sostenidos en la fe; su palabra tiene le brevedad didáctica de ancestros hablantes en pensamiento; así va en ascenso de conceptualización integral. Tiene mucho tiempo para ampliar ese caudal en riesgo, que es verso largo buscando el evo.

"...He vivido y me he vuelto a morir/para seguir viviendo...", escribe; todo su universo esta en ese juego ambivalente de frecuentes contradicciones que no tienen el karma de los sofismas. Sus mundos son como frecuentes y distintas mareas de un solo océano: la unicidad primigenia, la intuición teológica,

El poeta Chacón y sus "MUNDOS INTERIORES" esta en el centro de un combate de insospechadas clarividencias: demanda, "...era semana santa,,, /y la multitud/ ya no era como hace dos mil años/ habían, si lanzas, garrotes, clavos, martillos, corona de espina y látigos/ multiplicados al infinito..." El yo acuso se construye en la ironía bocabajo largamente siniestrada en la afirmación,

Entonces, para tratar de interpretar el universo poético del poeta con cierta precisión, es imprescindible continuar invocando los parámetros de Osvaldo Lira aunque ha pergeñado académicamente en largos años cognición relativa y cognición absoluta. El sostiene que "...para manifestar externamente la motivación (del poeta)", ella está inspirada en el principio de la predicación analógica del ser; es decir, proyectar lo- que-es- en-si en su relación con-lo-que-es-en-otro..." .Así podemos explicarnos ese simbólico choque de los "mundos interiores", como lo anuncia Luis Ernesto: "...en un mundo/de niños eternos...lloro, medito y sonrío..,".

A veces, se nos presenta quizás, excesivamente escueto, pero, hay una razón que nada tiene que ver con oficio. Nuevamente Lira, lo sostiene argumentando', "...la dimensión ontológica proporciona la entidad de que disfruta, mientras que el aspecto histórico le hace pagar el indispensable tributo al ambiente...". Pruebas al canto; Luis escribe, "... Y tu lobo viejo hermano/horrorizado marchó al bosque/sintiendo la crueldad del hombre...".

Cuando se lee a CHACÓN DELGADO, pareciera que de pronto su tierra firme se zafara para caer en más de alguna lárica laguna, que desmadeja un tanto lo estrictamente morfológico, pero, nuevamente la voz de Lira nos encauza: "...La belleza no se percibe en el elemento estricto de la palabra; lo que sí se percibe es el objeto dotado de belleza, Y no es por propia percepción que nos surge bello sino, porque es vivido por nosotros...".

LUIS CHACÓN es poeta de claras evidencias intelectivas frente al torrente cultural de este tiempo y el de más atrás. Críticamente comenta; "...No sé/si el alma/ debióse/haber convertido/hace rato/en perfecto/lleno/de Césares Vallejianos..," Y si pudiésemos juntar un fragmento de un poema con otro en distinto tema, el plano valorico sentencia como en paradigma: "...No te extravíes con las cosas que sabes..." Con ello, consuma su postura, Y sólo queda la alternativa de contrargumentar con otro poema en otro libro y otro autor, en la vastedad de los axiomas.

Otro mundo en CHACÓN es la aldea planetaria, tantas veces presentida desde el inmediato lar, por todos los que somos escribas, escribamos. Y en el cotidiano sobrevolar con la hebra de los días, el verso de Luis es casi sollozo: ".., Oceanía como la misma luna/ una cara vista... Venid hermanos/ que aquí os espero/ a compartir mi parcela/dos metros bajo la tierra..." Y enseguida, no da lugar a la misericordia si la justicia es el otro ojo: "Pasar por la disyuntiva de ser oso o conejo... al final oso o conejo/ atrapado muerto el cazador/. Y yo apuntando nuevamente..." Y así se refuerza su telurismo con la adjetivación precisa: "... consumada y consumida/América siempre el botín/de moda...".

Cuando el poeta CHACÓN muestra la conmoción de su personal vivencia la culmina universalizándola; revierte la intimidad en rostro que conoce el otro espejo-hombre, porque tiene la tranquila pasión del vaticinio que atrapa la imagen devuelta, Musita; ",,, Tu y yo/a punto de cruzar las calles/antes de partir/a la eternidad...". Y si se aforra a la historia de la historia del siglo veinte no vacila en asumir tono admonitorio: "... El átomo está ahí/tan indefenso como el cielo/pero entre ambos/un verdugo/el hombre...".

Insisto que al margen de trucos estilísticos o la altisonante norma culta formal, CHACÓN DELGADO es un auténtico poeta, un creador y no un orfebre que se desuela por cadenzas y epítetos para retocar la creatura-obra. Tampoco su formación académica. de letrado le querella con lo sustantivo de sus mundos en comparendo; en un continuo "transparentarse a sí mismo", Su inspiración-elemento básico en toda creación no está centrada ni en demiurgos, ni en brujos azotando el oído. Sabe en su condición personal que lo ontológico y lo histórico, le conceden afiato, Al decir del tantas veces citado Osvaldo Lira es la suma de "... su esencia existente y el desarrollo de su existir...",

También en CHACÓN DELGADO encontramos hallazgos de "arte poético", (como la bautizara Huidobro) en cinco caligramas ya que ajusta fondo y forma para dibujar; el poema. "Mundo verde" se me ocurre un alfil de madera en el aire suspendido;
el llamado "Espacio" asocia el reloj de arena que lo contiene en el tiempo; en "Espíritu", es el árbol de la vida en raíz del Creador; en "Final o Principio", una columnata en antítesis crea la síntesis; Dios. Y en "Viva la vida, viva la Paz", el signo de la cristiandad es construido con iteraciones conceptuales básicas,

Seguiremos sabiendo desde lejos (que a veces es más cerca como en su caso) de LUIS ERNESTO CHACÓN, Quedan en suspensión las nuevas tentativas ontológicas; su linaje peruano tiene la callada sombra de sus ancestros reservando albas entre las piedras húmedas de Macchu Picchu; Nació para cantar en dulce y agraz desde dentro de su tiempo. Por eso, a ratos es el indígena tallando rituales palabras, es vecino de todo latido, es hermano en disímil geografía, es americano en ascuas por los olvidos, es testificante de otras huellas profanas y sacras, es ente escuchando el pulso de los quasares y es aprendiz de creatura que presiente designios y misterios del Gran Padre. Probablemente, de pronto descubra que su verso lacónico se convierte en torrente, para no dejar atrás la actitud de canción después del apostrófico tono,

Y, finalmente LUIS ERNESTO CHACÓN DELGADO es un ejemplo vivo de las palabras del genial JAQUES MARITAIN, cuando lo confirme, escribiendo ; "...El yo creador se revela y se sacrifica a la vez, porque es "dado"; es sacado de sí mismo en esa especie de éxtasis que es la creación y muere a sí mismo a fin de vivir su obra humilde y desencarnado ...".
Yo agrego; y libre y desentrañando en lo que el gran misterio le ha convocado,

ALBERTO CARRIZO OLIVARES
Poeta y escritor Chileno