26 octubre, 2022

San Alfredo el Grande, rey de Wessex

 San Alfredo el Grande, Rey de Wessex – Serie Santos Peruanos


 

¡Oh! San Alfredo, rey de Wessex vos sois el hijo del Dios de la Vida
y su amado santo, que os hicisteis célebre por haber defendido
con valor a vuestro pueblo de la invasión de los vikingos, así como
por vuestro espíritu caritativo y justo, razones por las cuales
os llaman “Grande”. Derrotasteis a Guthrum «el Viejo», jefe de los
vikingos daneses. Vos, fuisteis un hombre culto y educado, preocupado
por la educación de vuestros súbditos. Promovisteis la educación
y difundisteis el cristianismo. Introdujisteis reformas legales
para mejorar la administración de la justicia y que fuese aplicada
sin favoritismos. También os preocupasteis por la restauración
de las edificaciones. Hasta el último día de vuestra vida, impulsasteis
la construcción de monasterios y la reconstrucción de aquellos que
habían sido derruidos y convocasteis a ilustres intelectuales de
otras tierras como el Arzobispo de Canterbury, San Plegmundo, o al
Obispo de Mercia, Wetfrith; al monje benedictino San Grimbaldo; al
abad Juan, llamado el Viejo Sajón; al cronista Asser y al filósofo
Juan Escoto Erígena para elevar el nivel cultural de vuestro pueblo.
Luego de haber gastado vuestra vida en buena lid, voló al cielo vuestra
alma, para coronada ser, con corona de luz como premio a vuestro amor;
¡Oh! San Alfredo el Grande «viva luz del Dios de la Vida y eterno».

© 2022 by Luis Ernesto Chacón Delgado



26 de Octubre

San Alfredo el Grande, rey de Wessex

Hoy, 26 de octubre, la Iglesia recuerda a San Alfredo, conocido como San Alfredo el Grande, rey de Wessex -uno de los siete reinos que integrarían el futuro reino de Inglaterra- entre el año 871 y 899, año de su muerte. San Alfredo se hizo célebre por haber defendido valientemente a su pueblo de la invasión de los vikingos, así como por su espíritu caritativo y justo. Por esas razones se le llama “Magno” o “Grande”.

San Alfredo nació en el año 849 en Berkshire (actual Inglaterra). Fue el hijo menor de Ethewulf, rey de Wessex, quien murió cuando Alfredo tenía nueve años. El hermano mayor del santo asumió el trono, pero murió dos años después; luego lo hizo el segundo de los hermanos, hasta que también murió; y luego el tercero, Etelredo I. Tras la muerte de este último en batalla, Alfredo tuvo que asumir el trono inevitablemente, iniciando una exitosa carrera pública y militar. Alfredo reorganizó a las tropas sajonas bajo su mando y a la caballería, lo que permitió que derrotase finalmente a Guthrum el Viejo, jefe de los vikingos daneses. Tras la victoria inglesa, Guthrun se vio obligado a aceptar el tratado de Westmore en 878, por el que los vikingos se comprometían a abandonar Wessex e instalarse en los antiguos territorios de Essex, East-Anglia, Lindsey y Mercia, formando la región conocida como Danelaw. Si bien es cierto que Alfredo cedió algunos territorios, también garantizó la paz y la protección para su reino.

San Alfredo fue un hombre culto y educado, preocupado por la educación de sus súbditos. Fue un promotor de la educación y difusor del cristianismo. Al mismo tiempo introdujo reformas legales orientadas a mejorar la administración de la justicia. Una de sus preocupaciones fue que esta fuese dispensada sin miedo y sin favoritismos. Además, se preocupó por la restauración de las edificaciones tradicionales de Wessex, muchas de ellas dañadas por las constantes invasiones de los bárbaros del norte.

Por otro lado, este rey santo impulsó la construcción de nuevos monasterios y la renovación de aquellos que habían sido derruidos. Asimismo, como parte de su empresa educativa, convocó a ilustres intelectuales de otras tierras como el Arzobispo de Canterbury, San Plegmundo, o al Obispo de Mercia, Wetfrith; al monje benedictino San Grimbaldo; al abad Juan, llamado el Viejo Sajón; al cronista Asser y al filósofo Juan Escoto Erígena, entre otros.

San Alfredo el Grande falleció el 26 de octubre del año 899.

(https://www.aciprensa.com/noticias/hoy-es-la-fiesta-de-san-alfredo-rey-que-defendio-a-su-pueblo-de-los-vikingos-76031)

Faltar a Misa un Domingo "Día del Señor" es pecado mortal (y casi nadie lo recuerda)

 B.M. Santa Cecilia de Sorbas on Twitter: "Todo preparado para comenzar el  acto de Presentación del Cartel #MartesSanto2019 de la @HdadAmorAlm en la  Iglesia de San Sebastián de Almería. https://t.co/eo4qoI9JWQ" / Twitter

Faltar a Misa un domingo es pecado mortal (y casi nadie lo recuerda)

Es una terrible realidad que abarca a las conciencias de una arrolladora mayoríaPor: Padre Santiago Gonzalez |

La frase que intitula este artículo puede sonar a “sorpresa” para muchos bautizados ya que, en realidad, en muy pocos púlpitos y catequesis se recuerda. Pero es verdad que se comete un pecado mortal (no venial) si se falta a Misa un domingo o día de precepto siempre que no haya enfermedad, imposibilidad física real o cuidado de un enfermo, tal como enseña en catecismo en su punto 2181.

Pero ha de recordarse también, en estos tiempos de confusión y relativismo, que este punto de nuestro catecismo está avalado en la ley de la Iglesia Católica cuyo mandato primero dice “Oír Misa entera todos los domingos y fiestas de guardar” que a su vez se avala por la misma ley Divina ya que el tercer madato de dicha ley es “Santificarás las fiestas”. Y, aún más, este precepto eclesial se justifica sobre todo en el primer mandamiento de la ley de Dios “Amarás a Dios sobre todas las cosas”, ya que quien sea capaz de faltar a Misa por no restar un poco de tiempo a su ocio o, sencillamente, por no contrariar a otras personas, demuestra con creces que está a años luz de amar a Dios sobre todas las cosas.

Pero en este artículo yo deseo tocar una cuestión muy concreta: el masivo abandono de la Misa dominical se debe, sobre todo, a que desde un principio (catequesis de primera comunión), la inmensa mayoría de los niños/as NO saben que faltar a Misa en domingo es pecado mortal. De hecho la terrible realidad es más amplia: la mayoría de los niños no saben ni siquiera que es pecado. Luego cuando son adolescentes, y van a recibir la confirmación, la inmensa mayoría tras recibirla no vienen a Misa el domingo siguiente porque siguen sin saber que faltar a Misa es pecado mortal.

Y hay efectos todavía peores: ya es muy extendida la costumbre sacrílega de faltar a Misa los domingos y luego, cuando hay ocasión extraordinaria de ir a Misa (en funeral, boda, primera comunión…) se asiste y se comulga sin haberse confesado, y sin propósito alguno de volver a la práctica dominical regular. Esto es así: un hecho indiscutible y a la vez tremendo.Y la causa, vuelvo a repetirlo, es que no se predica de forma concreta este aspecto. Si: la doctrina está ahí, escrita, en el catecismo (punto 2181), pero, ¿de que sirve que la doctrina no se toque si casi nadie la conoce porque casi nadie en la Iglesia la predica o enseña?; y, lo que es aún peor: en realidad en muchas comunidades SI se predica sobre esto pero para decir lo contrario: que faltar a Misa en domingo NO es pecado mortal. Esta barbaridad se enseña en no pocos colegios “religiosos”, parroquias, facultades de teología y lugares similares de “formación”. Y, mientras tanto, generaciones y más generaciones de bautizados crecen en la ignorancia y la indiferencia. Si algún lector cree que exagero, ¿porqué no preguntan?…..si, pregunten a niños de su barrio, de su colegio,de su parroquia…..niños que ya han hecho la primera comunión y que, una vez celebrada la fiesta, sus padres ya no los traen más a Misa los domingos.

Es una terrible realidad que abarca a las conciencias de una arrolladora mayoría.Y, ante esto, los sacerdotes y catequistas que tocamos las conciencias de los fieles para recordarles que es pecado mortal faltar a Misa, ciertamente, nos sentimos muy poco apoyados por nuestros superiores. Pienso que ¡cuanto bien harían cartas pastorales CLARAS en este punto por parte de los Obispos, y hasta por parte del Papa!…….nos servirían para no parecer “guerreros del antifaz” que luchamos contra todos los elementos contrarios (tanto externos como internos de la Iglesia).

Desde estas líneas, si algún Obispo me leyera, hago un ruego muy especial en esta dirección: una carta, sólo una carta firmada por un Prelado donde se recuerde a los fieles que es pecado mortal faltar a Misa un domingo o día de precepto. Dicho con claridad, concreción y sin ambigüedades. Todos estamos acostumbrados, si, a mensajes del tipo: El domingo es el día del Señor La familia unida en oración en domingos La necesidad de orar en tiempo de descanso El bien grande que recibimos al ir a Misa………..etc Pues se hace URGENTE leer, firmado por un Obispo: “Faltar a Misa es Pecado Mortal”. Y punto.

(https://es.catholic.net/…/faltar-a-misa-un-domingo-es…)