03 agosto, 2023

Beato Agustín, Obispo de Lucera. Escribió sobre la brujería

 

Cada 3 de agosto la Iglesia recuerda al Beato Agustín Kazotic, obispo dominico nacido en Trogir, Dalmacia (Croacia), en 1260. También se le conoce como Beato Agostino Casotti o Agustín de Dalmacia.

Predicador paciente en Zagreb

Ingresó antes de los 20 años a la Orden de Predicadores (dominicos). Estudió primero en Spalato, su región natal, y posteriormente en la Universidad de París (Francia), hacia 1286. Acabados sus estudios, viajó a Hungría, donde entabló una profunda amistad con el Cardenal Nicolás Boccasini, quien más tarde se convertiría en el Papa Benedicto XI.

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En 1303, el Cardenal Boccasini consagró a Agustín como Obispo de Zagreb, capital de Croacia. Por aquel entonces, Zagreb era un territorio caracterizado por las pugnas entre facciones aspirantes al trono. La nobleza estaba dividida y la diócesis padecía los estragos producidos por la inestabilidad política y social.

En ese contexto, Agustín se convirtió en el gran promotor de la virtud y la paz entre los ciudadanos, destacando por su prudencia y tenacidad. Tuvo que aguardar cerca de 20 años para que aquellos enfrentamientos desaparecieran.

Tratado contra la adivinación, la brujería y la superstición

Luego, en 1318, Agustín se entrevistó con el Papa Juan XXII -uno de los Papas del periodo de Aviñón- para solicitar su intervención en la solución al conflicto entre el rey de Croacia y el rey de Hungría, Carlos I. Por fortuna, aquella gestión dio los frutos esperados y Croacia pudo mantenerse en paz.

Durante su estadía en Aviñón escribió un tratado pastoral en el que condenaba la adivinación, la superstición y la brujería, pero recomendaba educar al pueblo en torno a estos problemas y no simplemente castigarlo.

Defensor de la fe cristiana en Lucera

Algunos años después, en 1322, el mismo Papa Juan XXII lo trasladó a la diócesis de Lucera, Puglia (Italia), donde desarrolló una gran obra en favor de los pobres y necesitados, así como en el fortalecimiento de la vida religiosa. Fundó varios conventos, algunos regentados por miembros de su Orden, los dominicos.

Lucera era una ciudad conocida por haber sido el hogar de miles de musulmanes sarracenos deportados desde Sicilia. Estos, en cierto momento, llegaron a expulsar a los cristianos, por lo que la idea del Papa era que la ciudad fuese recuperada. En los años de la ocupación los sarracenos llamaban a la ciudad “Luceria Saracenorum”, así que la resistencia cristiana la rebautizó como “Città di Santa Maria” (Ciudad de Santa María).

Al Obispo Agustín Kazotic se le encomendó, entonces, la tarea de reconstruir la presencia cristiana en dicho lugar. Bastó un año para que sus esfuerzos -no violentos- empezasen a dar fruto, lo que le acarreó enemistades entre los líderes de los remanentes de la población musulmana. Fue precisamente un sarraceno quien atentó contra su vida, golpeándolo y dejándolo malherido. Falleció a causa de dicho ataque el 3 de agosto de 1323.

Culto

Singulares episodios se relatan sobre el beato. Se dice, por ejemplo, que mientras fue obispo en Zagreb se produjo una sequía, pero con su intercesión, brotó una fuente de agua frente a la catedral que se encontraba en construcción.

Un famoso lienzo lo representa realizando un milagro durante una tormenta acaecida en Lucera en el siglo XVIII. La pintura está basada en un relato según el cual el beato apareció entre las nubes, alejándolas con sus manos del lugar, hasta que volvió la calma. Hoy es reconocido como protector de la ciudad.

El Papa Clemente XI lo proclamó beato el 4 de abril de 1702, confirmando el breve apostólico del Papa Juan XXII redactado en 1326.

Sus reliquias se encuentran en la Basílica de Santa María de la Asunción en Lucera, Italia. Su fiesta se celebra el 3 de agosto.

(https://www.aciprensa.com/noticias/hoy-es-la-fiesta-san-agustin-kazotic-obispo-de-lucera-19086)

 

Nuestra Señora de los Ángeles, Patrona de la Indulgencia de la Porciúncula y Patrona de Costa Rica

 

Rastreando los orígenes

Existen basílicas en el mundo dedicadas a esta advocación mariana, especialmente en Italia donde se encuentran tres de las más importantes. La principal está ubicada en la ciudad de Asís, donde la Virgen se le apareció a San Francisco en 1208, año en el que “recibió su vocación”.

En el año 1216, en una visión, San Francisco le pidió al Señor, que se encontraba al lado de la Virgen y sus ángeles, que le concediera una indulgencia a cuantos visitasen la Iglesia dedicada a la Virgen bajo la advocación de María de los Ángeles.

El Señor aceptó y le ordenó que se dirigiese a Perugia, para obtener del Papa el favor deseado. Esta indulgencia es conocida como «la indulgencia de la Porciúncula» o «el Perdón de Asís», y fue aprobada por el Papa Honorio III en el s. XIII.

Cada 2 de agosto se celebra a Nuestra Señora de los Ángeles, Patrona de Costa Rica. Esta es una una advocación mariana originaria de Europa y que llegó a América en tiempos de la Conquista. Su arraigo -especialmente para la hermosa nación centroamericana- ha sido tal que el Congreso de la República la declaró oficialmente “Patrona de Costa Rica” en 1824.

Nuestra Señora de los Ángeles ha sido ratificada por el mismo Congreso como Patrona hasta en dos oportunidades: 1924 y 2002. El Papa Pio XI le otorgó la Coronación Pontificia en 1926.

En el año 2016 se celebró el 380 aniversario del hallazgo de la imagen de Nuestra Señora en la ciudad costarricense de Cartago.

La imagen

La imagen original de la Patrona de Costa Rica es pequeña y está hecha de roca volcánica, grafito y jade. La Virgen es de color negro y por eso sus devotos la llaman cariñosamente «la negrita».

Relato de una devoción

De acuerdo a la tradición, el 2 de agosto de 1635, una mujer de nombre Juana Pereira encontró sobre una roca una imagen de la Virgen María con el Niño Jesús en brazos. El lugar se llamaba «Puebla de los Pardos», donde se construiría después la Basílica de Cartago.

Se dice que aquella mujer trasladó la imagen a varios lugares, incluyendo una parroquia cercana, a pedido de un sacerdote. Sin embargo, la imagen solía desaparecer del lugar donde estaba y aparecer de nuevo sobre la roca donde fue hallada por primera vez. Esto fue interpretado como el deseo de la Madre de Dios de que se construyera un templo en aquel lugar.

Primero se construyó una ermita y posteriormente la Basílica. En el transcurso de esos años la veneración a la santa imagen se fue extendiendo entre los pobladores. La gente la llamaba Nuestra Señora de los Ángeles, por haberse aparecido el día en que la Iglesia celebra a la Virgen bajo esta advocación.

En el alma de Costa Rica

Desde finales del siglo XIX, miles de personas peregrinan una vez al año a la Basílica. Los fieles acompañan el traslado de la imagen desde la Basílica de los Ángeles hasta la Catedral Nuestra Señora del Carmen, donde permanece hasta inicios de septiembre, cuando es devuelta a la basílica en una nueva romería.

En una carta enviada a los católicos de Costa Rica con motivo de la clausura del Año Jubilar 2011 en honor a Nuestra Señora de los Ángeles, el Papa Emérito Benedicto XVI afirmó que esta devoción mariana “es un signo sagrado de la religión cristiana y la fe en Latinoamérica”.

Según informó Radio Vaticana, el Papa recordó en aquella oportunidad que «existen innumerables signos sagrados capaces de difundir la religión cristiana sobre la tierra y de acrecentar la devoción de los fieles», y entre estos testimonios «está también la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles conservada en la Basílica de Cartago».


(https://www.aciprensa.com/noticias/hoy-es-la-fiesta-de-nuestra-senora-de-los-angeles-patrona-de-costa-rica-81894)