23 noviembre, 2025

Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo

 
 
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Domingo 23 de noviembre
Domingo 34 del tiempo ordinario:Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo (C)
Ver 1ª Lectura y Salmo
 
Texto del Evangelio (Lc 23,35-43): En aquel tiempo, los magistrados hacían muecas a Jesús diciendo: «A otros salvó; que se salve a sí mismo si él es el Cristo de Dios, el Elegido». También los soldados se burlaban de Él y, acercándose, le ofrecían vinagre y le decían: «Si tú eres el Rey de los judíos, ¡sálvate!». Había encima de él una inscripción: «Éste es el Rey de los judíos».
 
Uno de los malhechores colgados le insultaba: «¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálv
ate a ti y a nosotros!». Pero el otro le respondió diciendo: «¿Es que no temes a Dios, tú que sufres la misma condena? Y nosotros con razón, porque nos lo hemos merecido con nuestros hechos; en cambio, éste nada malo ha hecho». Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino». Jesús le dijo: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso».
 
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«Éste es el Rey de los judíos»
Rev. D. Joan GUITERAS i Vilanova
(Barcelona, España)
 
Hoy, el Evangelio nos hace elevar los ojos hacia la cruz donde Cristo agoniza en el Calvario. Ahí vemos al Buen Pastor que da la vida por las ovejas. Y, encima de todo hay un letrero en el que se lee: «Éste es el Rey de los judíos» (Lc 23,38). Este que sufre horrorosamente y que está tan desfigurado en su rostro, ¿es el Rey? ¿Es posible? Lo comprende perfectamente el buen ladrón, uno de los dos ajusticiados a un lado y otro de Jesús. Le dice con fe suplicante: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino» (Lc 23,42). La respuesta de Jesús es consoladora y cierta: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso» (Lc 23,43).
 
Sí, confesemos que Jesús es Rey. “Rey” con mayúscula. Nadie estará nunca a la altura de su realeza. El Reino de Jesús no es de este mundo. Es un Reino en el que se entra por la conversión cristiana. Un Reino de verdad y de vida, Reino de santidad y de gracia, Reino de justicia, de amor y de paz. Un Reino que sale de la Sangre y el agua que brotaron del costado de Jesucristo.
 
El Reino de Dios fue un tema primordial en la predicación del Señor. No cesaba de invitar a todos a entrar en él. Un día, en el Sermón de la montaña, proclamó bienaventurados a los pobres en el espíritu, porque ellos son los que poseerán el Reino.
 
Orígenes, comentando la sentencia de Jesús «El Reino de Dios ya está entre vosotros» (Lc 17,21), explica que quien suplica que el Reino de Dios venga, lo pide rectamente de aquel Reino de Dios que tiene dentro de él, para que nazca, fructifique y madure. Añade que «el Reino de Dios que hay dentro de nosotros, si avanzamos continuamente, llegará a su plenitud cuando se haya cumplido aquello que dice el Apóstol: que Cristo, una vez sometidos quienes le son enemigos, pondrá el Reino en manos de Dios el Padre, y así Dios será todo en todos». El escritor exhorta a que digamos siempre «Sea santificado tu nombre, venga a nosotros tu Reino».
 
Vivamos ya ahora el Reino con la santidad, y demos testimonio de él con la caridad que autentifica a la fe y a la esperanza.
 
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Pensamientos para el Evangelio de hoy
 
«Entre los hombres, a la confesión sigue el castigo; ante Dios, en cambio, a la confesión sigue la salvación» (San Juan Crisóstomo)
 
«La promesa de Jesús al buen ladrón nos da una gran esperanza. El Señor siempre da más, es tan generoso, da siempre más de lo que se le pide: le pides que se acuerde de ti y te lleva a su Reino» (Francisco)
 
«(…) La parábola del pobre Lázaro y la palabra de Cristo en la Cruz al buen ladrón (cf. Lc 23,43) (…) hablan de un último destino del alma (cf. Mt 16,26) que puede ser diferente para unos y para otros» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1.021).(evangeli.net)

 

21 noviembre, 2025

Presentación de la Santísima Virgen María

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21 de noviembre
Presentación de la Santísima
Virgen María 
 
Cada 21 de noviembre la Iglesia celebra la memoria de la Presentación de la Santísima Virgen María. En esta fecha se recuerda el episodio, recogido por la tradición, según el cual María fue llevada a los tres años al templo de Jerusalén por sus padres, San Joaquín y Santa Ana, para ser introducida en la fe del pueblo de Israel.
 
Allí, en el templo, sería recibida por el Sumo Sacerdote junto a otras doncellas. De esta manera, María, aprendería desde pequeña el valor y el sentido de las promesas de Dios, especialmente sobre la llegada del Mesías.
 
La celebración de la Presentación de la Virgen evoca la consagración que María hizo de sí misma a Dios, una entrega prefigurada por su concepción inmaculada y que se va realizando a lo largo de su vida, día a día, en sintonía con los designios del Espíritu Santo. Por eso, decimos de María que es “la llena de Gracia”.
 
Origen de la celebración
 
El origen de esta celebración se remonta a la dedicación, en el año 543, de la iglesia de Santa María la Nueva, santuario ubicado muy cerca del Templo de Jerusalén.
 
Este acontecimiento histórico fortalece la convicción de que en el siglo VI ya se celebraba la ‘Presentación de la Virgen’ en la Iglesia de Oriente; aunque sería recién en 1372 que el Papa Gregorio XI (p. 1370-1378) empezaría a celebrarla en Avignon (Francia) cada 21 de noviembre. Posteriormente, el Papa Sixto V (p. 1585-1590) extendió la festividad a toda la Iglesia, incorporándola al calendario litúrgico romano.
 
21 de noviembre: Jornada Pro orantibus, para orar por los que oran
 
En 1953, el Papa Pío XII instituyó el día 21 de noviembre como la “Jornada Pro Orantibus” (Jornada ‘por aquellos que oran’), en honor a las comunidades religiosas de clausura. Es decir, todos los cristianos están invitados a orar por las personas que dedican su vida precisamente a la oración.
 
Décadas después, en el año 2014, el Papa Francisco recordó que este día debería ser “una ocasión oportuna para agradecer al Señor por el don de tantas personas que, en los monasterios y en las ermitas, se dedican a Dios en la oración y en el silencio activo, reconociéndole aquella primacía que sólo a Él le corresponde”.
 
Todo cristiano debe pedir en oración y agradecer a Dios por las vocaciones de clausura, poco conocidas y muchas veces olvidadas. También debe hacerlo por aquellos que rezan por las intenciones de quienes forman parte de la Iglesia peregrinante en este mundo y por las almas del purgatorio.ACI Prensa).

20 noviembre, 2025

Beata Anna Kolesárová, "Mártir de la castidad"

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20 de noviembre
Beata Anna Kolesárová
 
Patrona de la juventud, de las víctimas de las agresiones sexuales y de los abusos de todo tipo
Cada 20 de noviembre la Iglesia conmemora a la Beata Anna Kolesárová, joven laica nacida en Vysoká nad Uhom, Michalovce, Checoslovaquia (hoy Eslovaquia), en 1928. Anna es patrona de la juventud, de las víctimas de las agresiones sexuales y de los abusos de todo tipo. Ha sido nombrada “Mártir de la Castidad”.
 
La más bella flor
 
Anna creció en el seno de una familia católica en la que le inculcaron la piedad y el cuidado del espíritu, especialmente a través de la comunión frecuente. Su vida fue muy breve -fue asesinada a los 16 años-, pero, al mismo tiempo, llena de intensidad espiritual, pureza y mansedumbre. Así lo evidencian los numerosos testimonios recogidos para llevar adelante la causa de su beatificación.
 
Anna fue la menor de los hijos de la familia. Sus hermanos mayores fueron María, su media hermana, y Michal, su hermano. Los Kolesárová llevaban una vida sencilla y modesta, dedicada a las labores del campo.
 
Los horrores de la guerra
 
Lamentablemente, a los 10 años, Anna perdió a su madre y con eso recayeron sobre ella las responsabilidades del cuidado de la casa. Anna, sin embargo, reservaría siempre su mejor tiempo para Dios: la pequeña niña adoptó la bella costumbre de ir todos los días a misa con sus amigos después de haber terminado los quehaceres del hogar.
 
En el otoño de 1944, durante la cruenta campaña en el frente de Europa oriental, en los días de la Segunda Guerra, el pueblo de Michalovce se convirtió en uno de los escenarios de la confrontación, por lo que los granjeros locales se vieron obligados a convertir los sótanos de sus casas en refugios debido a los intensos bombardeos.
 
"In defensum castitatis" [en defensa de la castidad]
 
El 22 de noviembre de ese mismo año, una columna del Ejército Rojo (nombre oficial del ejército de la desaparecida Unión Soviética) ingresó al pueblo de Anna. Jan, su padre, y sus hermanos se encontraban escondidos en el sótano de su casa, cuando de pronto un soldado soviético en estado de ebriedad irrumpió en la propiedad con dirección a la cocina.
 
Después de que el militar hiciera un recorrido por las habitaciones, encontró escondida a la familia. Fue entonces que el padre de Anna, intentando que la situación no se saliera de control, le pidió a la jovencita que le acerque algo de agua y comida al soldado. Este, lejos de reconocer el ofrecimiento como un gesto amistoso, reaccionó de manera violenta y deshonesta: se abalanzó contra Anna con la intención de ultrajarla.
 
Ella, por consejo de sus vecinas, estaba vestida de negro, tal y como se le recomendaba a todas las mujeres, de manera que pudieran evitar los desmanes de la soldadesca invasora. No obstante, la medida de poco le sirvió. En medio del forcejeo que se había producido, Anna logró zafarse de los brazos de su agresor, pero éste, sintiéndose rechazado, la persiguió hasta el sótano -rifle en mano- y la asesinó de dos disparos. Uno le cayó en el rostro y el otro en el pecho. Delante de la cruel escena quedaron de pie, impotentes, su padre y su hermano.
 
En su agonía, Anna, sujeta en los brazos de su padre, alcanzó a decir: “Adiós papá... ¡Jesús, María y José!”. Un segundo después, expiró en paz. Unas horas antes, Anna había asistido a misa, se había confesado y había recibido la Eucaristía.
 
Proceso rumbo a los altares
 
El proceso de beatificación de Anna Kolesárová fue abierto en 2004, año en el que se le declaró “Sierva de Dios”. Dicho proceso terminó en marzo de 2018, cuando el Papa Francisco afirmó que Anna había muerto "in defensum castitatis" (“En defensa de la castidad”), es decir, en condición de “mártir de la virginidad”.
 
Anna Kolesárová fue beatificada el 1 de septiembre de 2018 en su natal Slovakia. Alrededor de 30 mil personas asistieron a la ceremonia.(ACI Prensa).

19 noviembre, 2025

San Odón de Cluny, "Gran Maestro de la Disciplina Espiritual"

 

 

¡Oh!, San Odón; vos, sois el hijo del Dios de la vida,
su amado santo y, el que, honor haciendo al significado
de vuestro nombre: “superior de muchos”, así lo hicisteis,
la unidad siendo en la oración, la meditación y sobre
todo el amor, para el camino ser, y dirigir hacia la
eternidad a vuestros santos monjes, conforme visteis
vos en aquella visión: vuestra alma como un vaso
muy hermoso
, pero de serpientes lleno, y así vos
comprendisteis que debíais dedicaros a la oración y la
meditación. Así, vuestra santa vida terminó, recibiendo
corona de luz que brilla imperecedera, como premio
justo a vuestra entrega de amor y fe. ¡Aleluya!
¡Aleluya!
¡Oh¡ San Odón; viva «vivo, guía, luz y santidad del Dios Vivo».

© 2025 by Luis Ernesto Chacón Delgado

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19 de Noviembre

San Odón de Cluny
Año 942

Gracias Señor, por los grandes santos que les has dado a tu Iglesia. También ahora necesitamos apóstoles de esa talla. No dejes de enviarlos, que nos están haciendo mucha falta.Orad para no caer en tentación porque el Espíritu está pronto, pero la carne es débil (Jesucristo).

Odón en germano significa: “superior de muchos”. Este santo se hizo famoso porque fue el superior del monasterio más célebre de su tiempo, el de Cluny, y porque tuvo bajo su dirección más de mil monjes en diversos conventos.

Su nacimiento fue el fruto de muchas oraciones de sus padres, que deseaban tener un hijo pero la esterilidad no les permitía tenerlo. Nació el 25 de diciembre del 879.

Cuando era joven empezó a sentir terribles dolores de cabeza y ningún médico lograba curarlo. Al fin su padre y él prometieron a Dios que se iría de religioso si se curaba. La curación le llegó muy pronto.

Un día leyó las Reglas que San Benito hizo para sus monasterios y se dio cuenta de que él estaba muy lejos de la santidad, y entonces pidió ser admitido como monje en un convento de San Benito.

El año 910 fue fundado el famoso Monasterio benedictino de Cluny (en Francia) y el fundador lo llevó a él como ayudante. Después de la muerte del fundador quedó Odón como Superior del inmenso monasterio.

Por muchos años fue Odón el superior casi irremplazable de Cluny, y como allí se refugiaban grandes pecadores que deseaban llevar una vida de santidad y de penitencia, él gobernaba de manera muy rígida, porque era necesario que quien se iba a de religioso lo hiciera con toda seriedad. Y así logró llevar a sus religiosos a un alto grado de santidad.

Al principio Odón se dedicaba más al estudio que a la oración, pero en una visión, contempló que su alma era como un vaso muy hermoso pero lleno de serpientes. Con esto comprendió que si no se dedicaba totalmente a la oración y a la meditación no sería agradable a Dios, y desde entonces su vida fue un orar continuo y fervoroso y un meditar constante en temas religiosos.

Él mismo narraba que cuando era un joven monje una noche a medianoche, en pleno invierno, mientras iba al templo a la oración, se encontró con un mendigo que tiritaba de frío. Él le regaló su manto, pero tuvo que tiritar también de frío durante toda la oración. Mas al llegar a su celda se encontró con una moneda de oro sobre su cama, y con eso compró un nuevo manto.

Odón insistía muchísimo en que se rezaran con gran fervor los salmos y en que se observara un gran silencio en el monasterio. Y fue formando monjes tan fervorosos que con ellos logró fundar otros 15 monasterios más.

El Sumo Pontífice lo llamó varias veces a Roma para que le ayudara a calmar las guerras civiles, y con su gran ascendiente y su mucha fama de santidad lograba que se hicieran las paces entre los que guerreaban.

A veces al llegar a algunos monasterios relajados a exigir estricta observancia fue recibido con amenazas muy serias, pero luego al conocerlo más de cerca, los revoltosos se calmaban y se volvían sus grandes amigos y le obedecían totalmente.

Al morir el 18 de noviembre del año 942, dejaba monasterios muy fervorosos por muchos sitios importantes de Europa y con ello contribuyó inmensamente al resurgimiento del espíritu religioso.

(http://www.ewtn.com/spanish/Saints/Odón.htm)

 

17 noviembre, 2025

Santa Isabel de Hungría, Patrona de las enfermeras, novias, viudas y panaderos

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17 de noviembre
Santa Isabel de Hungría
Patrona de las enfermeras, novias, viudas y panaderos
 
Cada 17 de noviembre la Iglesia celebra a Santa Isabel de Hungría (1207-1231), hija del rey Andrés II, el Hierosolimitano. Isabel fue una joven madre que aprovechó su posición social para asistir a Cristo presente en los más pobres. Al morir su esposo, Luis I, abrazó la pobreza y se consagró a la vida religiosa.
 
Gracias a su fortuna construyó un hospital donde ella misma atendía a los enfermos y dio cuanto dinero pudo para ayudar a quienes lo requerían. Por esta razón, tras su canonización, Isabel se convirtió en símbolo de la caridad cristiana en muchos lugares de Europa.
 
Una jovencita de temple: generosa, amable y paciente
 
Isabel de Hungría nació en Sárospatak o Presburgo (Reino de Hungría) en 1207, y fue dada en matrimonio a Luis I, landgrave [príncipe] de Turingia-Hesse. Dado que su destino sería ese -formar parte de la Corona- desde temprana edad Isabel fue enviada al castillo de Wartburg para ser educada en la corte de Turingia.
 
Allí soportó pacientemente la pena de haberse separado de su familia, así como las incomprensiones e intrigas palaciegas, las que enfrentó con todo el ánimo amable posible y oración constante. Esas disposiciones de espíritu, justamente, le ayudaron a ganarse el cariño y respeto de muchos, empezando por la gente del pueblo.
 
Ser esposa y madre
 
El matrimonio entre Luis I e Isabel se produjo apenas Luis heredó el principado de Turingia. Dios regaló a la joven pareja tres hermosos hijos y un hogar feliz. El rey, que veía cuán generosa y desprendida era su esposa, no ponía mayor impedimento para sus obras de caridad y la dejaba repartir incluso bienes de la casa real entre los pobres.
 
Se dice, también, que Luis cuidaba cariñosamente de Isabel para que no se excediera en sacrificios y descanse adecuadamente. Y es que Santa Isabel tenía la costumbre de dormir muy poco, pues pasaba gran parte del día sirviendo a la gente y se levantaba de madrugada para orar, sin importar cuán dura pudiese haber sido la jornada del día anterior.
 
“El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir” (Mt 20, 28)
 
Cuando el hambre azotó Turingia, la santa organizó a sus súbditos e hizo cuanto pudo para ayudar a los campesinos y evitar que las cosechas se perdieran. Viendo la gravedad de la situación dispuso la repartición incluso del grano reservado para la casa real. Esto le valió grandes críticas de parte de muchos nobles, pero a ella no le importó.
 
Como el castillo en el que vivía junto al landgrave quedaba sobre una colina, mandó construir un hospital al pie del monte, en el que se puso a atender a los enfermos personalmente, dando de comer a los más débiles con sus propias manos. Para paliar la escasez de recursos del hospital vendió joyas y vestidos, y con lo que sobró pagó el cuidado y la educación de muchos niños huérfanos.
“... Dar su vida en rescate por muchos” (Mt 20, 28).
 
Lamentablemente, su esposo, Luis I, murió víctima de la peste, contagiado camino de la cruzada organizada por el emperador Federico II Hohenstaufen (1194-1250). Isabel sufrió muchísimo la ausencia de su esposo, quien la había apoyado siempre en sus iniciativas. Luego vendría una seguidilla de conflictos en la corte que desembocaron en la toma abrupta de la corona por mano de su cuñado.
En ausencia de Luis, Isabel se había encargado de la administración de la casa real y había dado señales políticas muy positivas al pueblo, como un largo viaje a lo largo y ancho de todo el principado. Por eso su cuñado, al asumir el trono, le prohibió a Isabel que continuara con sus obras de caridad. El nuevo gobernante veía a Isabel como rival, por lo que ella decidió dejar la corte.
 
“Voy para la gloria” (Santa Isabel de Hungría)
 
Isabel, habiendo previsto que a sus hijos no les falte nada, tomó el hábito de la tercera orden de San Francisco de Asís. A partir de entonces, vivió una vida de pobreza: hilaba o cargaba lana para su sustento y el de los enfermos a su cuidado; vivió austeramente y trabajó hasta el final de sus cortos días. Murió el 17 de noviembre de 1231, muy joven, a los 24 años.
 
Cuenta la tradición que el mismo día de su muerte, en otro lugar, un fraile franciscano se había fracturado gravemente uno de los brazos en un accidente, y sufría dolores indecibles. En eso, se le apareció Santa Isabel portando un vestido radiante. El hermano lego preguntó a la santa por qué estaba tan hermosamente vestida, a lo que ella respondió: “Es que voy para la gloria. Acabo de morir para la tierra. Estire su brazo ya que ha quedado curado”.(ACI Prensa).

15 noviembre, 2025

San Albeerto Magno, Doctor de la Iglesia

 

 San Alberto Magno, Doctor de la Iglesia: Patrono de las Ciencias

   

 ¡Oh!, San Alberto Magno; vos, sois el hijo del Dios
de la Vida, su amado santo y el más sabio y amoroso
de vuestro tiempo porque, vuestra cerviz reclinasteis
ante Nuestra Señora, Santa Madre de Dios, pidiéndole
sabiduría y, ella, os fue en el mismo acto concedida
de manera maravillosa y María misma os dijo: “Alberto,
¿por qué en vez de huir del colegio, no me rezas a Mí
que soy “Trono de la Sabiduría?”. ¡Y, así lo hicisteis!
Y, ya con Ella en vuestro corazón, la compartisteis
con el mundo de vuestro tiempo y, en “blanco y negro”
plasmasteis el saber todo de Dios, en temas de Teología,
Filosofía, Geografía, Química, Astronomía y muchos
otros saberes más. No en vano, llamado erais “El Magno”,
“el grande” y el “Doctor Universal”, porque, de todo
sabíais cuando erais consultado. Vos, que habiendo
sido de familia pudiente y de alta alcurnia, Alemania
toda la recorristeis, predicando y viajando de limosna
y además, hospedándoos como un simple limosnero con
el sólo afán, de aumentar vuestra humildad. Y, así, un día,
mientras gastabais vuestra santa vida con vuestros hermanos
religiosos, voló vuestra alma al cielo para luego coronada
ser, con corona eterna de luz y de gloria como muy justo
premio a vuestra entrega increíble e inmensa de amor,
pues toda vuestra vida llevar fue, a todas las almas hacia
Dios, pues, es Él, la única “Vida verdadera y caridad”;
¡oh!, San Alberto Magno; “vivo Amor del Dios de la Vida”.

© 2025 by Luis Ernesto Chacón Delgado
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15 de Noviembre
San Alberto Magno
Doctor de la Iglesia
Año 1280

La Virgen Santísima nos conceda como a su buen devoto San Alberto, el don de la sabiduría, para hacer mucho bien. El primer paso para adquirir sabiduría es tener un gran deseo de instruirse. (S. Biblia. Proverbios).

Alberto significa: “de buena familia” (Al = familia. Bert = buena). Ya en su tiempo la gente lo llamaba “El Magno”, el grande, el magnífico, por la sabiduría tan admirable que había logrado conseguir. Lo llamaban también “El Doctor Universal” porque sabía de todo: de ciencias religiosas, de ciencias naturales, de filosofía, etc. Era geógrafo, astrónomo, físico, químico y teólogo. La gente decía “Sabe todo lo que se puede saber” y le daba el título de “milagro de la época”, “maravilla de conocimientos” y otros más. Tuvo el honor San Alberto de haber sido el maestro del más grande sabio que ha tenido la Iglesia Católica, Santo Tomás de Aquino, y esto le aumentó su celebridad. El descubrió el genio que había en el joven Tomás.

Nació en Alemania en 1206. Era de familia rica y de importancia en el gobierno y en la alta sociedad. Su padre era Conde, o sea gobernador de la región. Estudió en la Universidad de Padua. Allí se encontró con el más grande pescador de vocaciones, el beato Jordán de Sajonia, sucesor de Santo Domingo, y aunque el papá de Alberto se oponía a que su hijo se hiciera religioso, sin embargo la personalidad de Jordán fue tan impresionante para él, que dejó todo su futuro de hacendado, político y hombre de mundo, y entró de religioso con los Padres Dominicos.

Él mismo contaba que de joven le costaban los estudios y por eso una noche dispuso huir del colegio donde estudiaba. Pero al tratar de huir por una escalera colgada de una pared, en la parte de arriba, le pareció ver a Nuestra Señora la Virgen María que le dijo: “Alberto, ¿por qué en vez de huir del colegio, no me rezas a Mí que soy ‘Trono de la Sabiduría?”.

Si me tienes fe y confianza, yo te daré una memoria prodigiosa. Y para que sepas que sí fui yo quien te la concedí, cuando ya te vayas a morir, olvidarás todo lo que sabías”. Y así sucedió. Y al final de su vida, un día en un sermón se le olvidó todo lo que sabía, y dijo: “Es señal de que ya me voy a morir, porque así me lo anunció la Virgen Santísima”. Y se retiró de sus labores y se dedicó a orar y a prepararse para morir, y a los pocos meses murió.

En Colonia, en París y en varias otras universidades fue profesor brillantísimo y de muchas naciones iban estudiantes a escuchar sus clases. Él tuvo el mérito de haber separado la teología de la filosofía, y de haber descubierto que el filósofo Aristóteles tiene un gran parecido con las ideas cristianas (lo cual perfeccionará luego su discípulo Santo Tomás).

Escribió 38 volúmenes, de todos los temas. Teología, filosofía, geografía, química, astronomía, etc. Era una verdadera enciclopedia viviente. Fue nombrado superior provincial de su comunidad de Dominicos. Y el Sumo Pontífice lo nombró Arzobispo de Ratisbona, pero a los dos años renunció a ese cargo para dedicarse a dar clases y escribir, que eran sus oficios preferidos.

Habiendo sido de familia muy rica y de alta posición social, recorrió Alemania predicando, y viajando de limosna y hospedándose donde le dieran posada como a un limosnero. Era una buena práctica para aumentar la virtud de la humildad.

El 15 de noviembre de 1280, mientras charlaba tranquilamente con unos religiosos de su comunidad, quedó muerto plácidamente. Tenía 74 años. Dejaba fama de haber sido más sabio que todos los sabios de su tiempo. Todas las enseñanzas tenían por fin llevar el alma hacia Dios que es amor.

(http://www.ewtn.com/spanish/Saints/Alberto_Magno.htm)

 

14 noviembre, 2025

San José Maria Pignatelli SJ, Restaurador de la Compañía de Jesús

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14 de noviembre
San José Maria Pignatelli SJ
Restaurador de la Compañía de Jesús
 
Cada 14 de noviembre, la Iglesia Católica celebra a San José María Pignatelli, jesuita español nacido en Zaragoza (España) en 1737.
 
De ascendencia italiana, vino al mundo en familia de abolengo: fue hijo de don Antonio Pignatelli de Aragón, príncipe del Sacro Imperio Romano Germánico, y de doña Francisca Moncayo y Fernández de Heredia. Su familia, además, fue numerosa: José María fue el séptimo de ocho hijos.
 
Expulsados de territorio español
 
José María ingresó primero al colegio jesuita de Zaragoza, donde estudiaría humanidades. Después fue admitido en el noviciado de la Compañía de Jesús. Durante esos años de formación apoyó habitualmente la catequesis de niños y de los presos en las cárceles.
 
En 1767, cuando se produjo la expulsión de los jesuitas de España y sus territorios por orden del rey Carlos III, “el Político” (r. 1759-1788), a José M. Pignatelli y a uno de sus hermanos -también jesuita- se les ofreció la autorización para quedarse en territorio español con la condición de que renuncien a la orden. Los hermanos rechazaron la propuesta y eligieron el destierro, por lo que terminaron asilados en la isla de Córcega.
 
Supresión de la Compañía de Jesús
 
Los hermanos permanecieron en Córcega hasta que las fuerzas militares francesas invadieron la isla y fueron nuevamente deportados.
 
En 1773, el Papa Clemente XIV (p. 1769-1774) emitió un decreto suprimiendo a la Compañía de Jesús, tanto por presión de la corona española como de sus aliados europeos. Como consecuencia de esta medida, aproximadamente 23 mil jesuitas fueron obligados a abandonar sus respectivos conventos y monasterios.
 
A San José Pignatelli como a la gran mayoría de jesuitas no les quedó otra alternativa que la diáspora o el paso a la clandestinidad, y así vivieron durante al menos las dos siguientes décadas.
 
Rusia
 
El P. José María, con permiso del Papa Pío VI (p. 1775-1799), se afilió a los miembros de la Compañía que vivían en Rusia, y con la ayuda de estos iniciaría un plan para reorganizar la Orden en Italia. Sus principales esfuerzos estuvieron dirigidos a la captación y crecimiento de nuevas vocaciones, las que enviaba a Rusia para su formación y preparación.
 
Llegado el momento, el superior provincial jesuita en Rusia lo nombró Provincial en Italia, contando con la aprobación del Papa Pío VII (p. 1800-1823). Así, la Compañía de Jesús empezaba a renacer, aunque fuera a paso lento y en secreto. El santo oró y trabajó sin descanso para ver a la Orden renacer y cobrar impulso. En 1804, sus esfuerzos dieron fruto: el reino de Nápoles aceptaba el regreso de los jesuitas expulsados.
 
Restauración de los jesuitas
 
Poco tiempo después, con la generosa ayuda de muchísimas familias europeas, Pignatelli logró reabrir varios conventos jesuitas en Roma, Palermo, Orvieto y Cerdeña. Aunque, en 1811, el 15 de noviembre, antes de poder ver el restablecimiento completo de la Compañía de Jesús, el Padre José Maria falleció.
El fruto de su trabajo vería la luz no mucho después. El 7 de agosto de 1814, el Papa Pío VII decretó la restitución de la Compañía de Jesús en el mundo entero.(ACI Prensa).