24 enero, 2021

San Francisco de Sales

 

 Hoy es la fiesta de San Francisco de Sales, patrono de la prensa católica

  ¡Oh!, San Francisco de Sales; vos, sois, el hijo del Dios de la Vida,
su “apóstol de la palabra y de la verdad” contra los impíos
protestantes, líder y escudo con vuestro verbo prodigioso y vuestro
amado santo. Con uno de vuestros escritos llamado “Introducción
a la vida devota”, nos invitasteis dulcemente a amar esta heroica
clase de vida. Vos, decíais: “¿No es una barbaridad querer desterrar
la vida devota del cuartel de los soldados, del taller de los artesanos,
del palacio, de los príncipes y del hogar de los casados?” !Claro
que sí! Prescindir de Dios, que es sólo Amor, es como estar muerto
en vida, ir, ciego y cojo por el mundo, y el cuerpo, atado al eterno
fuego. “No nos enojemos en el camino unos contra otros; caminemos
con nuestros hermanos y compañeros con dulzura, paz y amor.
Y, te lo digo con toda claridad y sin excepción alguna: no te enojes
jamás, si es posible; por ningún pretexto des en tu corazón entrada
al enojo”. ¡Maravilla de maravillas! Como sabéis vos, vuestra
dulzura, no fue algo fácil de lograr, pues dicen que vos, en vuestra
juventud teníais mal genio. Pero, que vos, supisteis modelar, con
vuestra lucha ascética con el fin de aumentar vuestra capacidad,
de autodominio. Prueba de ello, se cuenta que, al haceros la autopsia,
os encontraron con vuestro hígado duro como piedra. Al final, vuestra
alma voló al cielo luego de haberla gastado en buena lid, ganándoos
corona de luz, como premio justo a vuestra entrega grande de amor;
Santo Patrono de los escritores y periodistas del orbe de la tierra;
¡oh!, San Francisco de Sales, “viva virtud y dulzura del Dios Vivo y eterno”.

© 2021 by Luis Ernesto Chacón Delgado
___________________________________________

24 de enero
San Francisco de Sales
Obispo
Patrono de los periodistas y escritores
(1567-1622)

Se dice que escribía de día hojas clandestinas y la metía por debajo de las puertas, de noche. Por esa razón, se ganó el premio “patrono de los periodistas”.

Escribía como un ángel

De forma, que los franceses lo tienen entre sus clásicos de literatura. Montañés de cuerpo entero, nacido en los Alpes, en el castillo saboyano de Sales. Familia exquisita. Le llevan a estudiar a la universidad de París. Luego a Padua. Canónigo de Annecy, obispo auxiliar de Ginebra, líder de debates con los protestantes, apóstol de la región de Chablais. Vuelve a París, trata con san Vicente de Paul, en todas partes se le recibe con entusiasmo.

Hay un libro: “Introducción a la vida devota”, cuarenta ediciones en vida del autor, y en aquellos tiempos. Un libro utilizado muchísimo tiempo como lectura espiritual.

“¿No es una barbaridad -decía él- querer desterrar la vida devota del cuartel de los soldados, del taller de los artesanos, del palacio de los príncipes, del hogar de los casados?”

Hay una amistad que no se puede olvidar. La que mantuvo con Juana Chantal; con ella fundó la Orden de la Visitación.

Una virtud

La dulzura de este hombre, de quien dicen que en su juventud tenía tan mal genio.

Respecto a esto, es una constante en la biografía de todo santo su lucha ascética a fin de aumentar su capacidad de autodominio. Pero para demostrar que esta virtud no se consigue de la noche a la mañana, he aquí un detalle precisamente referida a nuestro santo.

Se cuenta que al hacerle al autopsia, le encontraron su hígado endurecido como un piedra. Esto se explica por la enorme violencia que tuvo que hacerse este hombre de fuerte carácter para hacerse y aparecer amable, delicado y bondadoso en el trato. Esa dulzura de la que hablamos antes, no le fue fácil conseguirla.

San Francisco de Sales escribió: “No nos enojemos en el camino unos contra otros; caminemos con nuestros hermanos y compañeros con dulzura, paz y amor; y te lo digo con toda claridad y sin excepción alguna: no te enojes jamás, si es posible; por ningún pretexto des en tu corazón entrada al enojo”

(http://www.ewtn.com/SPANISH/Saints/Francisco_de_Sales.htm)

Domingo 3 (B) del tiempo ordinario

 

Los amigos de Jesús

Domingo 3 (B) del tiempo ordinario Texto del Evangelio (Mc 1,14-20): “Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: «El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva». Bordeando el mar de Galilea, vio a Simón y Andrés, el hermano de Simón, largando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: «Venid conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres». Al instante, dejando las redes, le siguieron. Caminando un poco más adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan; estaban también en la barca arreglando las redes; y al instante los llamó. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras Él”.

______________________

«Convertíos y creed en la Buena Nueva» + Rev. D. Lluís ROQUÉ i Roqué (Manresa, Barcelona, España)

Hoy, la Iglesia nos invita a convertirnos y, con Jesús, nos dice: «Convertíos y creed en la Buena Nueva» (Mc 1,15). Por tanto, habrá que hacer caso a Jesucristo, corrigiendo y mejorando lo que sea necesario.

Toda acción humana conecta con el designio eterno de Dios sobre nosotros y con la vocación a escuchar a Jesús, seguirlo en todo y para todo, y proclamarlo tal como lo hicieron los primeros discípulos, tal como lo han hecho y procuramos hacerlo millones de personas.

Ahora es la oportunidad de encontrar a Dios en Jesucristo; ahora es el momento de nuestra vida que empalma con la eternidad feliz o desgraciada; ahora es el tiempo que Dios nos proporciona para encontrarnos con Él, vivir como hijos suyos y hacer que los acontecimientos cotidianos tengan la carga divina que Jesucristo —con su vida en el tiempo— les ha impreso.

¡No podemos dejar perder la oportunidad presente!: esta vida más o menos larga en el tiempo, pero siempre corta, pues «la apariencia de este mundo pasa» (1Cor 7,31). Después, una eternidad con Dios y con sus fieles en vida y felicidad plenas, o lejos de Dios —con los infieles— en vida e infelicidad totales.

Así, pues, las horas, los días, los meses y los años, no son para malgastarlos, ni para aposentarse y pasarlos sin pena ni gloria con un estéril “ir tirando”. Son para vivir —aquí y ahora— lo que Jesús ha proclamado en el Evangelio salvador: vivir en Dios, amándolo todo y a todos. Y, así, los que han amado —María, Madre de Dios y Madre nuestra; los santos; los que han sido fieles hasta el fin de la vida terrenal— han podido escuchar: «Muy bien, siervo bueno y fiel (…): entra en la alegría de tu señor» (Mt 25,23).

¡Convirtámonos! ¡Vale la pena!: amaremos, y seremos felices desde ahora.

(http://evangeli.net/evangelio/dia/2021-01-24)

23 enero, 2021

San Ildefonso, Capellán y Fiel Notario de la Virgen María

 


 ¡Oh!, San Ildefonso, vos, sois el hijo del Dios de la Vida,
y su amado santo, que, honor haciendo, al significado
de vuestro nombre: “preparado para el combate”, dedicasteis
vuestra pluma a la “llena de Gracia”, la “Kejaritomene”,
su santa virginidad defendiendo, antes, durante y después
del parto; pues mayor regalo de Dios, recibir no pudo,
la humanidad toda, que, la compañía de Su Unigénito
y Amado Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, que habita hoy entre
nosotros, por los siglos de los siglos. Y, por ello, Ella
misma os premió, felicitándoos y regalándoos un ornamento
de celebrar la Santa Misa, por haber dicho bien de Ella.
Los pintores desde antiguo, os pintan a vos, recibiendo
el ornamento de manos de la Santísima Virgen. Vos,
erais sobrino de San Eugenio y discípulo de San Isidro,
y escogido fuisteis por la Providencia Divina, a través de
vuestro pueblo, para ser arzobispo de Toledo, capital
en aquél entonces de España. Y, un galardón más, vos,
habéis sido llamado “Doctor de la Virginidad de María”,
con justa causa y derecho, pues la amasteis y la defendisteis
con ardor de corazón en toda circunstancia y tiempo. Por
todo ello, vosotros hermanos míos, estáis llamados a
hacer algo por la Madre del Dios de la Vida, y veréis,
cómo Ella, os dará a manos llenas. ¿Quién dudar podrá
de vuestro amor hacia la Madre Santa de Nuestro Redentor?
¡Nadie ni nada! Y, hoy, gozáis con justicia de las alegrías
de la Patria Celestial, luciendo corona de luz eterna,
como premio justo a vuestra entrega de amor, y fe;
¡oh!, San Ildefonso; “vivo combatiente por María y la Verdad”.

© 2021 by Luis Ernesto Chacón Delgado
________________________________________

23 de Enero
San Ildefonso
Arzobispo de Toledo
Año 667

“Tú eres mi capellán y fiel notario. Recibe esta casulla, la cual mi Hijo te envía de su tesorería”, le dijo la Virgen María a San Ildefonso cuando se le apareció en el siglo VII. El Santo tenía una profunda devoción a la Madre de Dios, particularmente con la advocación de la Inmaculada Concepción, cuya veneración profesó y difundió doce siglos antes de la proclamación del dogma. A San Ildefonso se le celebra cada 23 de enero.

Ildefonso nació en Toledo (España), alrededor del año 606. Fue educado en Sevilla por San Isidoro. Ildefonso optó por la vida monástica y llegó a ser Abad de Agali (monasterio agaliense). En 657 es elegido Arzobispo de Toledo y se ocupó de unificar la liturgia en los reinos de España. Escribió muchas obras importantes, las más famosas, dedicadas a la Virgen María, como es el caso de “La virginidad perpetua de Santa María contra tres infieles” (De virginitate Sanctae Mariae contra tres infideles)”, su tratado sobre el culto mariano.

La noche del 18 de diciembre de 665, San Ildefonso junto a sus monjes se dirigieron al templo del monasterio para cantar los himnos propios del final del día, dedicados en honor a la Virgen. En eso vieron que la capilla brillaba con una luz deslumbrante. La mayoría de los presentes huyó del lugar, excepto el santo y dos diáconos.

Cuando los tres hombres se acercaron al altar, vieron a la Virgen María como la Inmaculada Concepción, sentada en la silla del obispo y acompañada de un grupo de vírgenes que entonaban cantos celestiales. La Virgen le indicó a Ildefonso que se acercara. Puesto de rodillas frente a la Madre de Dios, el Santo recibió de Ella una casulla. La Virgen en persona lo invistió y le pidió que la use solo en los días festivos designados en su honor.

Años después, en uno de los Concilios de Toledo, se fijó una fecha especial para perpetuar la memoria de la aparición. Además, todo lo sucedido quedó registrado en el Acta Sanctorum bajo la designación de “El Descendimiento de la Santísima Virgen y de su Aparición”.

San Ildefonso murió en el año 669. Hoy, sus devotos peregrinan para visitar la catedral dedicada a él, donde se conserva la piedra en la que la Madre de Dios posó sus pies cuando se apareció al santo.

Oración a María de San Ildefonso

A ti acudo, única Virgen y Madre de Dios. Ante la única que ha obrado la Encarnación de mi Dios me postro.

Me humillo ante la única que es Madre de mi Señor. Te ruego que por ser la Esclava de tu Hijo me permitas consagrarme a ti y a Dios, ser tu esclavo y esclavo de tu Hijo, servirte a ti y a tu Señor.

A Él, sin embargo, como a mi Creador y a ti como Madre de nuestro Creador; a Él como Señor de las virtudes y a ti como Esclava del Señor de todas las cosas; a Él como a Dios y a ti como a Madre de Dios. Yo soy tu siervo, porque mi Señor es tu Hijo. Tú eres mi Señora, porque eres esclava de mi Señor.

Concédeme, por tanto, esto, ¡oh Jesús Dios, Hijo del hombre!, creer del parto de la Virgen aquello que complete mi fe en tu Encarnación; hablar de la maternidad virginal aquello que llene mis labios de tus alabanzas; amar en tu Madre aquello que tú llenes en mí con tu amor; servir a tu Madre de tal modo que reconozcas que te he servido a ti; vivir bajo su gobierno de tal manera que sepa que te estoy agradando y ser en este mundo de tal modo gobernado por Ella, que ese dominio me conduzca a que Tú seas mi Señor en la eternidad.

¡Ojalá yo, siendo un instrumento dócil en las manos del sumo Dios, consiga con mis ruegos ser ligado a la Virgen Madre por un vínculo de devota esclavitud y vivir sirviéndola continuamente!

Pues los que no aceptáis que María sea siempre Virgen; los que no queréis reconocer a mi Creador por Hijo suyo, y a Ella por Madre de mi Creador; si no glorificáis a este Dios como Hijo de Ella, tampoco glorificáis como Dios a mi Señor. No glorificáis como Dios a mi Señor los que no proclamáis bienaventurada a la que el Espíritu Santo ha mandado llamar así por todas las naciones; los que no rendís honor a la Madre del Señor con la excusa de honrar a Dios su Hijo.

Sin embargo yo, precisamente por ser siervo de su Hijo, deseo que Ella sea mi Señora; para estar bajo el imperio de su Hijo, quiero servirle a Ella; para probar que soy siervo de Dios, busco el testimonio del dominio sobre mí de su Madre; para ser servidor de Aquel que engendra eternamente al Hijo, deseo servir fielmente a la que lo ha engendrado como hombre.

Pues el servicio a la Esclava está orientado al servicio del Señor; lo que se da a la Madre redunda en el Hijo; lo que recibe la que nutre, termina en el que es nutrido, y el honor que el servidor rinde a la Reina viene a recaer sobre el Rey. Por eso me gozo en mi Señora, canto mi alegría a la Madre del Señor, exulto con la Sierva de su Hijo, que ha sido hecha Madre de mi Creador y disfruto con Aquélla en la que el Verbo se ha hecho carne.

Porque gracias a la Virgen yo confío en la muerte de este Hijo de Dios y espero que mi salvación y mi alegría venga de Dios siempre y sin mengua, ahora, desde ahora y en todo tiempo y en toda edad por los siglos de los siglos. Amén.

(https://www.aciprensa.com/noticias/hoy-la-iglesia-universal-celebra-a-san-ildefonso-capellan-y-fiel-notario-de-la-virgen-64786)

22 enero, 2021

Beata Laura Vicuña, Protectora de la dignidad y pureza de la mujer

 
 Hoy es la fiesta de la Beata Laura Vicuña, protectora de la dignidad y pureza de la mujer
 
 
¡Oh!, Beata Laura Vicuña, vos sois la hija del Dios de la
vida y su amada Beata, y también aquella santa criatura
que ofreciendo vuestra vida y la de la de vuestra madre
salvasteis a la que, en terrible pecado vivía. Si entregó
Cristo su vida por los pecados del mundo, vos lo imitasteis
entregando vuestra vida, por el ser que al mundo os trajo
y todo por el grande amor que teníais – y tenéis- por Jesús
Sacramentado y por María Auxiliadora; Señora Nuestra
de los cielos. “¡Que contenta se siente el alma a la hora
de la muerte, cuando se ama a Jesús y a María Santísima!
Gracias Jesús, gracias María”, fueron vuestras últimas
palabras y luego voló vuestra alma al cielo, para coronada
ser con corona de luz, como justo premio de vuestro amor
a Jesucristo.  “Señor: que yo sufra todo lo que a Ti te parezca
bien, pero que mi madre se convierta y se salve”. ¡Aleluya!
¡Oh!, Beata Laura Vicuña, “viva luz, del amor por Jesús y María”.

© 2021 by Luis Ernesto Chacón Delgado

10 de Enero
Beata Laura Vicuña
 

Protectora de la dignidad y pureza de la mujer

La hija que ofreció la vida por salvar a la madre. Nació en Santiago de Chile, el 5 de abril de 1891 y murió en Argentina el 22 de enero de 1904, a la edad de sólo 13 años. El Papa Juan Pablo II la beatificó el 3 de septiembre de 1988.

Su padre es un alto militar y jefe político de Chile. Una revolución derroca al gobierno y la familia Vicuña tiene que salir huyendo, desterrados a 500 kilómetros de la capital. Allá muere el papá y la familia queda en la miseria. Laura tiene apenas dos años cuando queda huérfana de padre.

La mamá, con sus dos hijas, Laura y Julia, emprende un larguísimo viaje de ocho meses hacia las pampas de Argentina. Allá encuentra un ganadero brutal y matón, y movida por su gran miseria, la pobre Mercedes se va a vivir con él en unión libre. El hombre se llamaba Manuel Mora.

En 1900 Laura es internada en el colegio de las Hermanas Salesianas de María Auxiliadora en el colegio de Junín de los Andes.

Allí, en clase de religión, al oír que la profesora dice que a Dios le disgustan mucho los que viven en unión libre, sin casarse, la niña cae desmayada de espanto. En la próxima clase de religión, cuando la religiosa empieza a hablar otra vez de unión libre, la niña empieza a palidecer. La profesora cambia de tema pero consulta el caso con la hermana directora del colegio: “¿Por qué será que Laura Vicuña se asusta tanto cuando se habla del pecado que es el vivir en unión libre?”. La superiora le aconseja: “Vuelva a tratar de ese tema, y si ve que la niña se asusta, cambie de tema”. Así lo hace.

Laurita se ha dado cuenta de un gravísimo mal: su madre, el ser que ella más ama en el mundo, después de Dios y la Virgen, su mamá Mercedes, vive en pecado mortal y está en grave peligro de condenación eterna. ¡Es terrible!.

Y Laura hace un plan: ofrecerá su vida a Dios, con tal de que la mamá abandone a ese hombre con el cual vive en pecado. Comunica el plan al confesor, el Padre Crestanello, salesiano. El le dice: “Mira que eso es muy serio. Dios puede aceptarte tu propuesta y te puede llegar la muerte muy pronto”. Pero la niña está resuelta a salvar el alma de la mamá a cualquier costo, y ofrece su vida al Señor Dios, en sacrificio para salvar el alma de la propia madre.

En el colegio es admirada por las demás alumnas como la mejor compañera, la más amable y servicial. Las superioras se quedan maravilladas de su obediencia y del enorme amor que siente por Jesús Sacramentado y por María Auxiliadora.

El día de su primera comunión ofrece su vida en sacrificio a Jesús, y al ser admitida como “Hija de María”, consagra su pureza a la Sma. Virgen María.

Va a pasar vacaciones a donde vive su madre. Manuel Mora trata de irrespetarla pero ella no lo permite. Prefiere ser abofeteada y azotada brutalmente por él pero no admite ningún irrespeto a su virtud. Manuel aprende a respetarla.

En una gran inundación que invade el colegio. Laura por salvar la vida de las más pequeñas, pasa largas horas de la noche entre las friísimas aguas sacando niñas en peligro, y adquiere una dolorosa enfermedad en los riñones. Dios empieza a aceptar el sacrificio que le ofreció por salvar el alma de su mamá.

Laura empieza a palidecer y a debilitarse. Siente enorme tristeza al oír de los superiores que no la podrán aceptar como religiosa porque su madre vive en concubinato. Sigue orando por ella. Cae a cama. Dolores intensísimos. Vómitos continuos. Se retuerce del dolor. La vida de Laura se está apagando. “Señor: que yo sufre todo lo que a Ti te parezca bien, pero que mi madre se convierta y se salve”.

Va a entrar en agonía. La madre se acerca y ella le dice: ”Mamá, desde hace dos años ofrecí mi vida a Dios en sacrificio para obtener que tu no vivas más en unión libre. Que te separes de ese hombre y vivas santamente”. Mamá: ¿antes de morir tendré la alegría de que te arrepientas, y le pidas perdón a Dios y empieces a vivir santamente?

“¡Ay hija mía! Exclama doña Mercedes llorando, ¿entonces yo soy la causa de tu enfermedad y de tu muerte? Pobre de mí ¡Oh Laurita, qué amor tan grande has tenido hacia mí! Te lo juro ahora mismo. Desde hoy ya nunca volveré a vivir con ese hombre. Dios es testigo de mi promesa. Estoy arrepentida. Desde hoy cambiará mi vida”.

Laura manda llamar al Padre Confesor. “Padre, mi mamá promete solemnemente a Dios abandonar desde hoy mismo a aquel hombre”. Madre e hija se abrazan llorando.

Desde aquel momento el rostro de Laura se torna sereno y alegre. Siente que ya nada le retiene en esta tierra. La Divina Misericordia ha triunfado en el corazón de su amadísma mamacita. Su misión en este mundo ya está cumplida. Dios la llama al Paraíso.

Recibe la unción de los enfermos y su última comunión. Besa repetidamente el crucifijo. A su amiga que reza junto a su lecho de moribunda le dice: ¡Que contenta se siente el alma a la hora de la muerte, cuando se ama a Jesucristo y a María Santísima!.

Lanza una última mirada a la imagen que está frente a su cama y exclama: “Gracias Jesús, gracias María”, y muere dulcemente. Era el 22 de enero de 1904. Iba a cumplir los 13 años.

La madre tuvo que cambiarse de nombre y salir disfrazada de aquella región para verse libre del hombre que la perseguía. Y el resto de su vida llevó una vida santa.

Laura Vicuña ha hecho muchos milagros a los que le piden que rece por ellos ante Nuestro Señor. Y el Papa Juan Pablo II la declaró Beata en 1988.

Señor Jesús: Tú que concediste a Laura Vicuña la gracia de ofrecer su vida por la salvación del alma de su propia madre, concédenos también a todos nosotros la gracia de obtener buenas obras, la conversión y salvación de muchos pecadores. Amén
.


(https://www.aciprensa.com/noticias/video-hoy-se-celebra-a-la-beata-laura-vicuna-protectora-de-la-dignidad-y-pureza-de-la-mujer-32808)

21 enero, 2021

Santa Inés, patrona de las jóvenes, las novias, las prometidas en matrimonio, los jardineros y de quienes quieren vivir la virtud de la pureza.

 

  Hoy es la fiesta de Santa Inés, patrona de las jóvenes, las novias y la pureza

 

Hoy, 21 de enero, se celebra la fiesta de Santa Inés, patrona de las jóvenes, las novias, las prometidas en matrimonio, los jardineros y de quienes quieren vivir la virtud de la pureza.

A Santa Inés se le vincula, a partir de su nombre, con los corderos blancos y su lana. De hecho, “Inés” proviene del nombre “Agnes”, y este, a su vez, del vocablo latino “Agnus”, cordero. En la liturgia la lana blanca tiene una delicada presencia. Con ella se confecciona el palio arzobispal, ornamento distintivo del arzobispo metropolitano o del Papa cuando preside una celebración.

De acuerdo a la tradición más conocida, Inés era una joven hermosa, de familia noble y que era pretendida por muchos ricos e influyentes jóvenes romanos. Al haberlos rechazado aduciendo que estaba comprometida con Cristo, fue denunciada como cristiana ante las autoridades civiles. Estas dispusieron un execrable castigo -penosamente común entre las doncellas que querían mantenerse vírgenes-: Inés sería llevada a un prostíbulo para ser ultrajada y así doblegar su voluntad. Contra lo que esperaban las autoridades, de acuerdo a la leyenda, Inés escapó ayudada por ángeles, en medio de varias señales celestes que la protegieron. Entonces, los romanos organizaron su recaptura. Al ser hallada, Inés supo que lo que le esperaba era la muerte. Primero, fue puesta en la hoguera, pero las llamas no le hicieron daño. Luego, se decidió concluir el trance llevándola ante el verdugo para ser decapitada. Así murió el año 304.

Constantina -hija del emperador Constantino- edificó una basílica en honor de Inés en la Vía Nomentana de Roma. Su fiesta comenzó a celebrarse a mediados del siglo IV.

De acuerdo al tratado de San Ambrosio sobre las vírgenes, Santa Inés murió con tan solo doce años. Pese a su juventud dio ejemplo de inmensa fortaleza al permanecer firme durante el martirio. Cuenta el Santo que Inés se mantuvo “inalterable, al ser arrastrada por pesadas y chirriantes cadenas”.

Añade el mismo San Ambrosio: “No tenía aún edad de ser condenada, pero estaba ya madura para la victoria… Resultó así que fue capaz de dar fe de las cosas de Dios una niña que era incapaz legalmente de dar fe de las cosas humanas, porque el Autor de la naturaleza puede hacer que sean superadas las leyes naturales”.

Se dice también que el verdugo, inquieto por el monstruoso encargo de asesinar a una niña, hizo lo posible para convencerla de que acepte a alguno de los pretendientes, pero Santa Inés respondió: “sería una injuria para mi Esposo esperar a ver si me gusta otro; él me ha elegido primero, él me tendrá. ¿A qué esperas, verdugo, para asestar el golpe? Perezca el cuerpo que puede ser amado con unos ojos a los que no quiero”.

La Santa oró y dobló la cerviz ante el verdugo, al que le temblaba la diestra para dar el golpe, mientras ella permanecía serena. “En una sola víctima tuvo lugar un doble martirio: el de la castidad y el de la fe. Permaneció virgen y obtuvo la gloria del martirio”, recuerda San Ambrosio.

A Santa Inés se le representa como una niña o jovencita orando, con una diadema en la cabeza y una especie de estola sobre los hombros, en alusión al palio -hecho de lana blanca-. A sus pies -o a veces en sus brazos- suele representarse un cordero. Aparece también rodeada de algunos objetos (pira, espada, palma y lirios).

(https://www.aciprensa.com/noticias/hoy-es-la-fiesta-de-santa-ines-patrona-de-las-jovenes-las-novias-y-la-pureza-68862)

20 enero, 2021

San Sebastián, Mártir

 

 Hoy se celebra a San Sebastián, patrono de arqueros, soldados y atletas

¡Oh!, San Sebastián, vos, sois el hijo del Dios de la Vida
y su amado santo, aquél hombre, que, soldado hecho y que
persistiendo en la fe de Cristo, por Él y en Él, entregar
vuestra vida decidisteis aceptando las flechas que os
dirigieron sobre vuestro cuerpo santo, que terminaron
matándoos el cuerpo, pero,  que jamás nunca, os mataron
el alma y que, goza hoy, con justicia divina de las
riquezas del prometido cielo, por Aquél, que todo lo ve.
Ganasteis esa estancia maravillosa, por vuestro amor,
entrega y vuestra ayuda en defensa de los cristianos
del tiempo aquél y que, hasta hoy, os recuerdan. Santo
Patrono, de todos los soldados arqueros y atletas del orbe;
¡oh!, San Sebastián, “viva luz venerable del amor a Cristo”.

© 2021 by Luis Ernesto Chacón Delgado
_________________________________________

Cada 20 de enero se celebra la fiesta de San Sebastián, mártir, patrono de arqueros, soldados y atletas. Su nombre significa “digno de respeto, venerable”, detalle que cobró sentido pleno a través de su ejemplo de vida y en la manera como se entregó a la muerte por Cristo.

Sebastián nació hacia el año 256 en Roma. Siguió la carrera militar y llegó a ser jefe de la cohorte de la guardia imperial romana, un altísimo cargo obtenido seguramente por su fuerza, arrojo y astucia. Sin embargo, contra lo que podía esperarse de un militar al servicio directo de Diocleciano, emperador perseguidor de cristianos, Sebastián se convirtió y abrazó la causa de Cristo, probablemente conmovido por el testimonio de tantos mártires.

Consciente del sufrimiento de sus hermanos perseguidos, aprovechó su cargo militar para protegerlos y ayudar, en especial, a los que caían prisioneros. Durante algún tiempo Sebastián logró su cometido gracias a que mantuvo en secreto su fe. Sin embargo, fue traicionado y denunciado.

Maximino -máxima autoridad imperial junto a Diocleciano- le ofreció el perdón a cambio de que renuncie a ser cristiano. Como San Sebastián no aceptó la propuesta, fue degradado, castigado con crueldad y luego condenado a morir atravesado por las flechas.

San Sebastián fue ejecutado en el año 288 y su cuerpo enterrado en un sepulcro dentro de las catacumbas de la vía Apia en Roma. Allí se le venera desde muy antiguo.

Hoy puede encontrarse una basílica en su honor en la Ciudad Eterna, aunque su devoción no se limita a ella. Es bien sabido que San Sebastián es muy querido en todo el mundo. Prueba de ellos son los cientos de lugares, obras de la Iglesia e instituciones que llevan su nombre.

Se pide su intercesión contra las plagas, las enfermedades, las persecuciones y las flechas envenenadas.

(https://www.aciprensa.com/noticias/hoy-se-celebra-a-san-sebastian-patrono-de-arqueros-soldados-y-atletas-40146)

19 enero, 2021

San Juan de Ribera

 

 Hoy es Fiesta de San Juan de Ribera, Arzobispo de Valencia

San Juan de Ribera, Arzobispo de Valencia y Patriarca de Antioquía entre finales del siglo XVI e inicios del XVII, fue una figura muy importante de la restauración espiritual de la España de la contrarreforma. Desde la Arquidiócesis de Valencia contribuyó enormemente al espíritu de renovación católico mediante la aplicación de las directrices del Concilio de Trento. Por ese motivo, el Papa San Pio V, promotor de la contrarreforma, lo llamó “lumbrera de toda España”.

Juan de Ribera -o de Rivera- nació en Sevilla en 1532. Su padre ostentaba los títulos de duque de Alcalá y marqués de Tarifa, y ocupó el cargo de virrey de Cataluña y Nápoles; mientras que su madre, también de origen noble, murió cuando él era todavía muy pequeño.

Recibió la tonsura clerical en 1544 y marchó a estudiar a la Universidad de Salamanca, la más prestigiosa que existía en ese entonces en España, con los célebres teólogos Melchor Cano y Domingo de Soto.

En 1562, cuando era un joven sacerdote, fue nombrado Obispo de Badajoz por pedido del Papa Pío IV. En aquella diócesis trabajó arduamente por el fortalecimiento de la fe a través de la enseñanza de la doctrina católica, de manera que los fieles pudiesen resistir la influencia del incipiente protestantismo que amenazaba con extenderse en España. San Juan le dio mucha importancia a la catequesis, en la que encontraba el arma más eficaz para dar a conocer la verdad.

Fue un gran predicador pero, por sobretodo, un pastor al servicio de sus ovejas. Solía confesar por horas, llevar la comunión a los enfermos y atender cariñosamente a quienes buscaban consejo. Fue también un hombre desprendido. Siendo obispo, en una ocasión vendió el mobiliario y la loza de su propio comedor para asistir a los pobres con el dinero obtenido.

En 1568, el Papa le confirió el título de Patriarca de Antioquía y dos meses después le encargó el Arzobispado de Valencia. En esa sede trabajó durante 42 años ininterrumpidamente, hasta su muerte.

Escribió varias obras, entre las que destaca el Manuale Valentinum (1592). Entre 1569 y 1610, realizó 2715 visitas o acciones pastorales. Con el registro escrito de aquellas visitas se llenaron 91 volúmenes de actas que se conservan hasta hoy. Como muestra de su celo pastoral y su alma cuidadosa, organizó hasta siete sínodos arzobispales con sus párrocos y sacerdotes, siempre atento a las necesidades de las almas que Dios le confió.

San Juan de Ribera tuvo amistad con muchas de las figuras más importantes del catolicismo de aquellos tiempos, santos florecidos en defensa de la verdad de Cristo y de la Iglesia: San Juan de Ávila, San Luis Bertrán, San Francisco de Borja, San Carlos Borromeo, San Pedro de Alcántara, San Pascual Bailón, San Salvador de Horta, San Alonso Rodríguez, Santa Teresa de Jesús, San Roberto Belarmino, San Lorenzo de Brindis, Beato Nicolás Factor, Beato Andrés Hibernón y Beato Gaspar Bono.

Falleció el 6 de enero de 1611 en el Colegio-Seminario de Corpus Christi. Fue canonizado por el Papa Juan XXIII el 12 de junio de 1960.

(https://www.aciprensa.com/noticias/hoy-es-la-fiesta-de-san-juan-de-rivera-arzobispo-de-valencia-32076)